sábado, 10 de noviembre de 2012

Ademola Okulaja: La pantera alemana


En el Barcelona 2001-02: buenos números, cero títulos.
Con Ademola Okulaja estamos ante uno de esos casos en los que su buen rendimiento individual en buenos equipos no dio buenos resultados deportivos. Me refiero a que, pese a haber pasado en España por Barcelona, Unicaja y Pamesa Valencia --además de dos etapas en Girona y una final en Alicante-- y haber lucido en casi todos ellos, no sumó ningún título. Y ya digo que excepto quizás el Lucentum, en la etapa final de su trayectoria, nadie puede quejarse de su aportación.

Okulaja era un jugadorazo, creo yo. Muy heterodoxo, eso sí: alemán y negro (nació en Nigeria). Y ese nombre tan musical, tan sonoro. Era un '3-4' que podía hacer daño en las dos posiciones: en la de alero, por su envergadura y agresividad; en la de pívot, por su rapidez. Difícil de parar, sí, desde que creciese en un Berlín que, bastante huérfano de fútbol, se agarró al baloncesto con el Alba. La Copa Korac del 95 es prácticamente el único título de la carrera de Ademola, y él no aportó demasiado porque todavía tenía 20 años.

172 veces internacional con Alemania.
Después de aquello estuvo cuatro años con bastantes minutos en la mítica North Carolina. Regresó al Alba en el 99, pero era un jugador de ligas más grandes. Su desembarco en España se produjo en un Girona en el que promedió 20 puntos y 8 rebotes, lo que le abrió las puertas del Barcelona en la 2001-02. Pero era un Barça post-Gasol que no ganó nada, pese a los 15,7 puntos y 7,6 rebotes de nuestro protagonista.

Después, tres cuartos de lo mismo en el Unicaja (9,6 puntos y 5,1 rebotes, en un equipo en el que la bola la amasaba Louis Bullock y, algo, Milan Gurovic), de nuevo el Girona (14,5 y 6,2) y el Pamesa Valencia (11,3 y 5,5, con problemas de rodilla). Su cuesta abajo definitiva fue su regreso a la liga alemana (Rhein Energie y Brose Basket) y fugaces pasos por el Khimki y el Lucentum, donde no pudo salvar al equipo del descenso. Entre medias hasta tuvo que luchar contra un tumor que le tuvo apartado de las canchas un año y que pareció superar por completo.

En un reciente partido benéfico... de balonmano.
Con la selección de Dirk Nowitzki fue un fijo (172 veces internacional), aunque se perdió la plata del 2005 por su problema de salud y los Juegos de Pekín. Después del 'Maverick' y de Detlef Schrempf está en el grupo de los mejores de la historia del baloncesto teutón.

Tras retirarse en el 2008, Okulaja vive en Berlín, desde donde me escribe sucintamente: "Solo tengo buenos recuerdos de España. Tuve la suerte de jugar en varios de los mejroes clubs de la ACB. Gran baloncesto, gran liga, gran comida, jaja. Además, aprendí otro idioma". Actualmente tiene una empresa de representación de jugadores, Pro4Pros. "Tenemos muy pocos jugadores, pero están entre los mejores de su generación", asegura.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Mark Bradtke: Reflexivo 'aussie' en Murcia

Murcia, temporada 92-93.
Mark Bradtke es uno de los mejores baloncestistas de la historia de Australia y fue el primer jugador de ese país que pisó la ACB, en la 92-93, con el Murcia. Por entonces ya se sabe que la exigencia con los que ocupaban las tres plazas de extracomunitarios era amplia y fue cortado a los 16 partidos, siendo sustituido por Marcus Kennedy. Dio igual: el equipo bajó.

Hizo 10,6 puntos y 7,1 rebotes en 33 minutos, con un cariz de especialista defensivo basado en sus corpulentos 2,08. También tuvo una temporada en la NBA, la 96-97, con Philadelphia, logrando 1,6 puntos y 1,8 rebotes en 36 partidos. Estaba claro que su territorio natural era la NBL australiana, donde resultó dominante: tres títulos, dos MVPs, diez veces en el mejor quinteto, siete veces máximo reboteador. Sus números en todos esos años fueron de 17,3 puntos y 11,3 rebotes, convirtiéndose en un fijo de la selección, con la que disputó cuatro Juegos Olímpicos (del 88 al 2000, incluyendo tres cuartos puestos, vaya) y dos Mundiales.

Ahora gestiona en Melbourne con su mujer, la extenista (medallista olímpica en Barcelona) Nicole Bradtke Provis un gran centro deportivo cubierto donde pueden practicarse múltiples deportes. Echadle un ojo: www.mitennis.com

Le escribí hace unos días y me ha respondido de forma muy interesante, hablando de su tiempo en España, sí, pero de más cosas sobre el baloncesto actual y el de antes. Os lo recomiendo. Aquí os dejo con él:

Sixers, 96-97.
"Aunque solo estuve en Murcia un pequeño periodo de tiempo, tengo muy buenos recuerdos de mi tiempo en España. Conocí a mi mujer en los Juegos Olímpicos de Barcelona, donde ganó el bronce en dobles femeninos. Disfruté de la cultura, la comida y el estilo de vida de los españoles.

Siempre pienso que la gente que conoces, los compañeros y los entrenadores alrededor del equipo, permanecen más en tu memoria que los partidos en sí. Disfrutar una comida, observar a la gente mientras tomas un café, estar en la carretera, es lo que más echo de menos sobre el baloncesto profesional.

David Barlow [el actual jugador del Murcia, es curioso] creció a solo 400 metros de mi casa actual. Le veo a él y a otros australianos progresar mientras compiten en Europa.

Con la extenista Nicole Provis, su mujer.
El baloncesto se ha convertido en un deporte global, comparado con 1992, cuando jugué por primera vez en Europa. Era más una pelea de equipos por conseguir los mejores americanos. Pero ahora vemos cómo no solamente los americanos dominan los Juegos Olímpicos y la NBA, lo que te muestra lo grande que se ha hecho el baloncesto.

Jugar al baloncesto en varios lugares alrededor del mundo te da la oportunidad de descubrir nuevos estilos de vida, de entrenar, del 'tempo' de los partidos. Estoy cada vez más implicado en la idea de entrenar, particularmente a la próxima generación de jugadores. Miro atrás a mi tiempo con equipos de España, Grecia (también tuvo una breve etapa en el Olympiacos en el 2002), la NBA y aquí en Australia y cojo lo mejor de cada liga.

Estoy pensando volver a España en julio con mi familia y mostrarles vuestro gran país. Tengo dos hijos a los que les encanta el baloncesto y quiero que vean la pasión del aficionado durante los partidos. Tiene solo 12 y 8 años, pero son chicos fuertes que algún día pueden tener la suerte de jugar profesionalmente. Espero aconsejarles bien".

jueves, 8 de noviembre de 2012

Dan Bingenheimer: 'Bingo', aquel blanco que las metía para abajo

No sé si roza el 'racismo' (pongo mil comillas si es necesario, ojo) la fascinación que nos levantaba a los de mi época la capacidad atlética de Dan Bingenheimer, los mates que pegaba. Digo 'racismo' porque estábamos acostumbrados a que los que machacaban normalmente eran los jugadores de raza negra. Y ver a 'Bingo', con esa pinta de blanquito normal, hundiéndolas de esa manera, resultaba impactante.
Con el Caja San Fernando, sus mejores años.

Fue un muy buen americano, aunque solamente terminó de funcionar a tope en Sevilla, en el Caja San Fernando, donde estuvo tres temporadas (del 89 al 92). Había venido muy joven a España, a Primera B, con el Santa Coloma, en la 87-88. Después, temporada y media en el Canarias y el trienio en el Caja de la mano de José Alberto Pesquera. Después, en la 92-93, llegó como fichaje estrella del Ferrys Lliria y acabó siendo cortado. La llegada de Ronnie Grandison por él no salvó a los edetanos del descenso.

Aparte del tremendo salto, su juego era muy atractivo, un poco adelantado a su tiempo en el sentido de que era un '4' que podía igual tirar de tres puntos que ir para adentro. Su mejor campaña fue probablemente la 89-90 (21,8 puntos y 7,7 rebotes), aunque las dos siguientes tampoco estuvieron mal (19,3 y  9,6 en la 90-91 y 18,3 y 8.5 en la 91-92). Para la historia quedan los 38 puntos que le hizo al Barcelona, aunque con derrota final.

Me gustaría que vieseis este vídeo. A mí casi me ha emocionado. Es un reportajillo sobre 'Bingo', pero la mejor parte es cuando celebran una victoria en el vestuario. No sé si siguen pasando esas cosas con esa frescura, la verdad. Son cinco minutos. Merece la pena.


Ahora.
El fiasco de Lliria (15,4 puntos y 7,3 rebotes, sus peores marcas en la ACB) le cerró las puertas de España. En la recta final de su carrera cogió contratos en ligas como la israelí o, lo que es bastante peor, la japonesa.

¿Qué hace ahora? Le escribí un par de veces a su perfil de Facebook y no me ha respondido. Ahí dice que trabaja aquí, en un concesionario de coches en el estado de Missouri, si bien hay un enlace del 2011 en el que se anuncia que se incorporaba a la compañía inmobiliaria Prudential. No lo sé exactamente, pero da un poco igual. Que le vaya bien, como a todos esos viejos héroes (blancos o negros, matadores o no) de los escribo aquí.


miércoles, 7 de noviembre de 2012

Mike Smith: El espectacular criminólogo que se "nacionalizó" andaluz

Con la selección española, en el Eurobasket de 1997.
Mike Smith fue, en ese páramo que fue para la selección española la década de los 90, algo en lo que agarrarse: un jugador espectacular y comprometido. En esta época de nacionalizaciones 'sospechosas', resulta emocionante atestiguar que la suya tuvo un sentido más allá del deportivo: vive en Sevilla y sigue trabajando para el baloncesto, aunque en un cariz más modesto que el que en su momento le dio títulos importantes.

Con el Mayoral ante Sabonis.
Alero, 1,98, tremendo salto y un tiro exterior que fue mejorando con el tiempo. Su historia tiene muchas curiosidades. Nació en Nueva York, estudió en una pequeña universidad de South Carolina y se licenció en Criminología. Parece que llegó a ser admitido en la academia del FBI, algo que rechazó para jugar en un equipo de la modestísima liga irlandesa, el Yoplait de Dublín. No sé si son números de fiar, pero se ha publicado que promedió 40 puntos y 20 rebotes. Eso llamó la atención de Javier Imbroda, que lo fichó en 1988 para su Mayoral Maristas de Primera B, donde también se convirtió en un jugador dominante junto a otro Smith que vivía por encima del aro, Ray. Aquello era pánico.

Su matrimonio con una española le abrió las puertas a un proceso de nacionalización que duró varios años. Pero su carrera seguía creciendo: subió a la ACB y completó un lustro en Málaga asegurando 20 puntos y 9 rebotes con facilidad antes de ir en 1991 a un Joventut que por entonces era puede que el equipo más poderoso económicamente de la liga. Participó decisivamente en la Euroliga ganada por los verdinegros en 1994.

En el 7up Joventut.
Del 95 al 98 estuvo en el Real Madrid con menos aportación, aunque también un papel relevante, ganando una Recopa. Sevilla y Alicante fueron sus últimas estaciones hasta retirarse (aparentemente) en el 2001, con 38 años. He dicho "aparentemente" porque ocho años después volvió para ayudar a lograr la permanencia en Primera Nacional unos meses en el club que preside, el Dos Hermanas.

Jugó 16 partidos con la selección, incluyendo el Eurobasket de Barcelona en 1995, siendo uno de los cuatro únicos jugadores de raza negra que lo han hecho en la historia. De dos los otros dos ya hemos hablado aquí: Chicho Sibilio y Chuck Kornegay. El otro es Serge Ibaka, claro. Estuvo bastante bien, pero ya he dicho al principio que era un tiempo diferente.

Le llamé por teléfono hace unos días y me confirmó lo que todos me habían contado de él: es un tipo de un carácter risueño, muy educado. Estuvo encantador. "Estoy muy orgulloso de mi trayectoria deportiva, pero también ha ido aparejada a la personal y eso es más importante. Tengo muchos amigos aquí en España y me siento muy a gusto aquí. Se puede decir que soy un español más, no solo por el pasaporte", afirma.

Él mismo se reconoce sorprendido por cómo ha transcurrido su vida. "Desde luego, cuando llegué a Málaga hace casi 25 años no imaginé que iba a quedarme aquí tanto tiempo, o para siempre. Pero nunca se sabe cómo va a ser el futuro. España engancha por su cultura, por su forma de vida", añade. En su opinión, aquel baloncesto era diferente. "Las cosas desde luego no son como antes. Creo que se sentían más los colores de cada club, los jugadores estaban más tiempo en ellos y la gente se identificaba con ellos, los veían como propios. Era un matrimonio total. Ahora es imposible. Más un negocio que otra cosa, como en la NBA".

Ahora.
Sobre su paso por la selección, lamenta que entonces "no hubiera tanto jugador estrella como ahora y no pudiéramos conseguir mejores resultados", pero califica como "un privilegio, devolver a España lo que España me ha dado".

Aparte de presidir el Dos Hermanas ("no tenemos muchos recursos, pero trabajamos mucho para ser una referencia. Colaboramos con el Cajasol"), representa jugadores y tiene algún negocio más.

Aquí os dejo con un ejemplo claro de su juego: un mate realmente brutal:


martes, 6 de noviembre de 2012

Kurt Nimphius: Greñas díscolas en Canarias

Hay jugadores con los que te quedas automáticamente nada más escuchar su nombre o bien con la pinta que tienen en la primera foto que ves de ellos. En el caso de Kurt Nimphius se juntan las dos cosas. Kurt Nimphius: suena fenomenal, ¿no? Pues ahora, una enorme imagen suya en Gigantes del Basket de cuando fichó por el Canarias (sí, el club que ha regresado ahora a la liga, no el Gran Canaria) en la temporada 88-89:

¿Es un pívot de 2,11 o es una estrella del rock? Si entonces el tío venía avalado por siete temporadas en la NBA, estábamos ante uno de los grandes atractivos de la competición. Aquel verano fue especialmente excitante en el mercado: aparte de Drazen Petrovic, también llegaba gente como Mel Turpin, Gerson Victalino o Pete Myers.

De acuerdo que Nimphius tampoco había sido una estrella en América, pero sí un interior ¡de reemplazo' en distintos equipos que llegaba con un gran contrato a la isla tinerfeña. Tenía una enorme presencia intimidatoria y era contundente de cara al aro. Se encargó de ratificarlo con 22,1 puntos y 7,4 rebotes, pero... siempre hay un pero...
Mate ante el Estudiantes.

Parece que no se adaptó del todo bien. Y protagonizó varios problemas de indisciplina que acabaron costándole ser cortado cuando faltaba poco para finalizar la liga regular. El detonante final fue que se negó a jugar ante el Breogán alegando que estaba resfriado, pese a que tenía el alta médica. Su sustituto fue Alex Stivrins, del que quiero hablar otro día, por cierto. Curiosamente, con Turpin, con similar carrera, le sucedió casi lo mismo en Zaragoza. A Nimphius le dio tiempo a volver una temporada en la NBA (Sixers) y a jugar otro añito en Europa, en Roma.

Ahora tiene 54 años y no parece que se haya dedicado a mucho desde su retirada. No encuentro ningún perfil suyo en redes sociales ni tampoco aparece casi ninguna actividad suya tras 'googlear' bastante. Sin embargo, sabemos que está vivo: en octubre del 2011 fue homenajeado por su universidad, Arizona State. Hay foto. Veamos cómo se ha recortado las greñas y el tiempo le ha tratado, digamos, regular. Es el tercero por la izquierda, obviamente:


Según leo en otra web, vive en Sedona, en el mismo estado de Arizona. Supongo que es un sitio mejor para pasar la tercera edad que Wisconsin, su estado natal. Pero claro, donde esté Canarias...

lunes, 5 de noviembre de 2012

Alex Bento: Fiel samba en Pisuerga

Con el Forum en un partido en Cáceres, temporada 92-93 (El Periódico Extremadura).
Hace unos días hablamos de Wilson 'Siço' Simón, el brasileño nacionalizado cuya muerte causó mucha conmoción en círculos baloncestísticos de Valladolid. Hoy os traigo a un compatriota suyo con un cierto paralelismo: Alex Bento estuvo nada menos que ocho temporadas en Pucela después de desembarcar desde Río de Janeiro y convertirse en un español más.

Bento regresó a su país en el 2001, pero sigue apareciendo una vez al año por Valladolid. Su mujer es de allí. La conoció en los largos años en los que él fue un jugador importante del Fórum Filatélico. Espero que a él no le estafasen también con los sellos, como pasó con más profesionales del basket.

A Valladolid llegó con apenas 18 años, en 1988, después de haber despuntado en las categorías inferiores del Flamengo. Era un escolta eléctrico, que miraba con valentía el aro. Sin embargo, en la ACB se fue reconvirtiendo a base, donde intentaba sacar partido de su 1,93. Desde luego, en ocho años hubo temporadas mejores y peores. Desde Río de Janeiro elige como la mejor la 91-92, cuando el equipo llegó a las semifinales de la Copa Korac, en las que fue eliminado por Il Messagero. En la ida, 76-70 y en la vuelta, 67-66. "Estuvimos a punto de conseguirlo. Es inolvidable lo lleno que estaba el pabellón Pisuerga", recuerda. Aquel duelo entre Dino Radja y Arvydas Sabonis fue de los que ya no se ven en el 'Viejo Continente'.

Imagen actual con su mujer.
También hubo momentos amargos: el descenso en la 93-94, aunque no se consumó porque el Cajabilbao no reunió los requisitos. Curiosamente, lo mismo que ocurrió el verano pasado con el actual Blancos de Rueda. "Fui muy feliz aquellos años, está claro. La gente siempre me trató fenomenal", añade Bento.

El amor entre ambas partes fue en exclusiva si se habla de ACB: los ocho años de Alex en la competición fueron en Valladolid, totalizando exactamente 200 partidos (6,1 puntos) en 22 minutos en la pista. En 1995, regresó a Brasil y al Flamengo, aunque también tuvo una breve experiencia portuguesa en el Estrelas da Avenida. Y en el 2001 volvió a España para jugar un puñado de partidos con el Cajasur de Córdoba en la LEB (5,8 puntos en 24 minutos). Fue su último equipo como profesional.

Ahora vuelve a vivir en Río, donde estos años ha ayudado en el negocio familiar (distintos bares y restaurantes alrededor del Flamengo) y desde hace relativamente poco participa en la delegación brasileña de la todopoderosa agencia de jugadores You First Sports. Desde luego, han tenido mucho que ver en la llegada de Paco García al país suramericano.

A Alex pronto se le volverá a ver por las calles de Valladolid.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Carles Ruf: El 'finlandés' que tuteó a los Lakers


Intentando taponar a Magic, en el Open McDonald's de 1991 en París. El partido más recordado de su carrera (Foto: Gigantes)
Carles Ruf. Rubísimo, 2,10, la esperanza del Joventut a finales de los 80 para surtir su juego interior de canteranos con la misma eficacia con la que lo hacía su exterior. En ese sentido, su destino iba entrelazado al de Juanan Morales, otro pívot grande que acabaría prosperando bastante más. Es inevitable decir que Ruf no cumplió las expectativas, y eso que quizás tuviese más calidad que Morales. Pero le faltaba algo. Quizás agresividad.

Ruf nació en Hamina, una localidad finlandesa, aunque creció (y bastante) en Cataluña. Sus genes escandinavos son obvios. Durante cinco temporadas jugó en el Joventut, que lo había reclutado del Colegio Corazonistas de Barcelona. Aunque no con muchos minutos (en ningún año superó los 15 de promedio), eso le permitió acumular un buen puñado de títulos: una Korac, un par de ligas y una casi Euroliga. Aquel famoso triple de Djordjevic lo evitó en el 92, su último año en la Penya.
Luchando por la posición con Juanan
Morales en un Mundial sub-22 oficioso
jugado en Aragón en 1989.
España acudió con dos equipos.

Su progreso se veía más lento que el de Morales, que era el que arañaba el tiempo de juego que dejaban los habituales dos americanos del Joventut (de Reggie Johnson a Corny Thompson, pasando por Joe Meriweather o Lemone Lampley). Sin embargo, hubo una época en la que pareció más metido, con más 'sangre' que habitualmente. Llegamos al Open McDonald's de 1991, el momento más representativo de su carrera.

En aquel entonces, era una rareza ver a un equipo europeo jugando contra un NBA. Y los Lakers eran los Lakers. La NBA los había enviado a París porque conservaban su 'glamour'... y a Magic Johnson. En la semifinal habían superado cómodamente al Limoges (132-101), mientras que el Joventut hizo lo propio con una Jugoplastika a la que ya se le habían ido la mayoría de los buenos (117-86). En la rueda de calentamiento Ruf destrozó un tablero ante el asombro general.

La final apuntaba a paseo púrpura, que, aparte de a Magic, tenía a otros grandes como Byron Scott, Vlado Divac, Sam Perkins, James Worthy y AC Green. ¿Qué pasó? El Joventut se mantuvo en el partido durante casi los 48 minutos y, en una recta final igualadísima, Ruf tomó un inesperado protagonismo. Encadenó varias canastas consecutivas (incluyendo un triple, una suerte que no le se presuponía) que pusieron a los angelinos contra las cuerdas. Sin embargo, también falló un tiro decisivo y el choque acabó 116-114 para los favoritos. Ruf anotó 11 puntos y capturó 5 rebotes en 15 minutos, pero no refrendó esas sensaciones durante la temporada y salió del club verdinegro.

En el Girona.
Tuvo cuatro temporadas más en ACB, todas en el Girona, donde se aproximó a los 20 minutos de promedio. Tampoco tuvo peso estadístico, terminando su carrera en la máxima categoría en 1996 con un total de 258 partidos y 4,5 puntos y 3 rebotes de media. Tras superar una grave lesión de rodilla, siguió jugando, probando en LEB (Breogán, Lleida y Manresa), Portugal (Queluz) y finalmente en la EBA (Aracena y Montcada). Se retiró en el 2003, con 34 años.

Casi siempre intento hablar con los protagonistas para hablar de sus recuerdos y de cómo les va, pero a veces no me hace falta y alguien lo ha hecho ya por mí. En este caso, Ruf fue entrevistado hace poco por Mariano Galindo para la web Encestando. Aquí la tenéis completa. Yo os extraigo algunas frases. Casi todas, porque me ha gustado mucho. Parece un hombre feliz:

"En el 2003 me puse a trabajar un año en una empresa de productos químicos, ya que había estudiado durante dos años empresariales. Todo cambia, porque te has dedicado tanto tiempo al deporte, que lo que emprendas alejado de este ámbito es totalmente nuevo. Empiezas una vida diferente, con otro ritmo. Yo tuve dos hijos y te metes en otro ritmo. Después de la empresa de productos químicos, estuve en una que se dedicaba a la construcción de piscinas para viviendas (entre otras, la de Víctor Valdés). Como soy una persona sociable, me fue bien a la hora de encontrar clientes. Pero empezaba la crisis y entonces ya sabes, tema de vivienda, poco negocio. Lo vi a tiempo y me empleé en una compañía de distribución de materiales higiénicos, de comercial. Y aquí sigo".

"No gané dinero como para retirarme y vivir de ello. No era un Epi o un Gasol, pero eso no me hizo infeliz. Triunfar no es ser siempre el mejor, sino ser feliz con lo que haces y yo lo era".

Junto a Santi Rodríguez, José Luis Galilea y Carlos Jiménez,
antes de jugar un amistoso de veteranos en el 2008.
"¿La final ante los Lakers? Para mí estaba genial todo eso, porque pasaba de ver por la tele a Magic a medirme a él. Y creo que jugamos un buen partido y perdimos por dos puntos, pero te digo que tampoco fui consciente de lo que acababa de pasar. Sí que me acuerdo de que ellos en ese partido no estuvieron muy finos y nosotros, el Joventut, hicimos un gran duelo. Cuando todo amainó un poco y se sucedían los meses digamos, que durante un tiempo, me daba vergüenza ver aquella final del Open McDonald’s. No sabría explicarte bien las razones".

"Estoy reenganchándome de nuevo al baloncesto, aunque tengo otras aficiones. Siempre he sido muy friqui y desde los 18 años ando tocando la guitarra y la armónica. Ahora esos instrumentos los pongo a disposición de un grupo que he hecho con unos amiguetes, ‘El Gran Manel’, tenemos hasta un disco y todo. Pero te decía que me he reenganchado al basket y ha sido a través de mi hijo, que veremos dónde acaba y también  juego alguna pachanga con los veteranos".

sábado, 3 de noviembre de 2012

Rimas Kurtinaitis: Triplista de la escuela lituana

Ahí le tenéis, abajo a la izquierda, tras ganar el oro en Seúl. Cuánto grande ahí. Curioso: tres de los de la fila de arriba están muertos.
Rimas Kurtinaitis es uno de esos nombres mitiquísimos de la infancia, formando parte de aquella selección de la URSS que lo ganó absolutamente todo. En España también le pudimos ver, primero un par de meses en Huesca sustituyendo a Valeri Tikhonenko (92-93) y después durante casi dos temporadas en el Real Madrid (93-95). En los últimos años ha reaparecido un poco en el paisaje del gran baloncesto, ya desde el banquillo: ganó la Eurocup con el Lietuvos Rytas y ahora dirige al Khimki en la Euroliga.

Kurtinatis era, sobre todo, un triplista, aunque también tenía una buena lectura del juego y no le hacía ascos a correr el contraataque. Fue pionero en dos cosas fundamentales: fue el primer jugar en salir de la antigua Unión Soviética a jugar fuera (al Brandt Hagen alemán, en 1989) y también rompió fronteras acudir como invitado al concurso de triples de la NBA en 1989, en el que, visiblemente nervioso, lo hizo bastante mal.

Intentando superar a Gaby Ruiz en su época en el Madrid (EFE).
Jugador de la talentosa escuela lituana, por supuesto que firmó grandes equipos anotadores en la mayor parte de equipos en los que jugó. Alrededor de 20 puntos en el Zalgiris en los 80, sobre 30 en Alemania, 27 en una rara experiencia en Australia (fue el primer europeo en jugar allí)... En la ACB tenía otro papel y había rebasado la treintena ya: 13,1 en Huesca y 10,8 en cada de sus dos campañas en el Madrid.

Con la URSS logró la triple corona (Mundial, Europeo y Juegos Olímpicos, los del 88), aunque seguramente le hizo más ilusión el bronce en Barcelona-92 con Lituania, país en el que fue ministro de Deportes desde 1997 a 2001. Fue entonces cuando, superados los 40 años, volvió las pistas en Azerbayán en el papel de entrenador-jugador. También dirigió a esa selección.


Hace un par de años, los amigos de Tirando a Fallar, dirigidos por el gran Vicente Azpitarte, le hicieron una entrevista de la que he extraído algunas frases:

"Echo de menos mi vida como jugador. Ganas un buen salario haciendo lo que más te gusta. Entrenar es diferente, hay mucha presión".

"Para jugar tienes que ser inteligente. No creo que haya mucha diferencia entre el baloncesto de los 80 y el de ahora. El de ahora quizás es más rápido, pero sigues teniendo que meter los tiros libres de dos en dos. Hay jugadores que cobran un millón de dólares y fallan muchísimos".

Foto oficial
en el All Star-89.
"Jugué en muchos, pero el país donde más me gustó hacerlo fue España. Madrid es una ciudad perfecta. Y el Real Madrid, el mejor equipo. También en fútbol".

"La experiencia en el All Star fue muy difícil. Ahora no importa de dónde seas para jugar en la NBA. Eres brasileño o español y te tratan igual que a los de allí. Pero en aquel entonces fui yo solo. Había mucha presión, todo el mundo pendiente de mí. Decían 'ahí viene el chico ruso que cree que puede ganarle a los nuestros'. Tampoco tuve tiempo para prepararlo y el triple está allí más lejos. Yo estaba allí solo y había 20.000 personas allí mirándome como si fuese un extraterrestre. No lo hice también como podía haberlo hecho".

Según contó, y esto creo que no se sabía hasta ahora, también se invitó a Oscar Schmidt y Drazen Petrovic, pero sus equipos no les dejaron acudir.

En su amplísimo currículum falta una Euroliga. La de 1985 la perdió en la final Cibona-Zalgiris. También estaba en la plantilla del Madrid que ganó la del 95, pero entonces solo podían jugar dos extranjeros en competición continental y fue el descartado por lógica: los otros eran Arvydas Sabonis y Joe Arlauckas: "Fue una decisión acertada de Zeljko Obradovic. Ganamos".

Sin bigote, sin greñas... Se hacen entrenadores y se vuelven seriotes.
Piti Hurtado editó este vídeo que fue emitido ayer en Marca TV en el descanso del partido Khimki-Olimpia. La mayor parte de las imágenes son de la semifinal olímpica que la URSS ganó a USA en Seúl. Que lo disfrutéis.


viernes, 2 de noviembre de 2012

Juan Carlos Barros: Sin 'faroles' desde la posición de '3'


Con el Pamesa (Foto: Gigantes)
Conocí vía mail a Juan Carlos Barros (ups, esa foto de José Luis Abós en la ficha ACB me mata) hace unos años. Le había visto muchas veces jugar, pero el primer contacto que tuve con él fue a través de alguien que me vendió unas revistas antiguas. Ya estaba retirado y el tío me contó que ahora su relación con el baloncesto era escasa y que, ojo, era jugador profesional de póker. Ya sabéis, de estos que se dedican a pegarle a la baraja delante del ordenador.

Ha debido irle muy bien, hasta el punto de vincular su vida laboral a ello. Fue uno de esos jugadores 'pioneros' en el sentido de que, siendo muy alto, prácticamente toda su carrera la gastó jugando como '3'. Un 2,05 rápido, de buena mano, que ayudaba en el rebote, y que fue clave en el crecimiento del Valencia Basket, o, como los clasicorros lo llamamos, el Pamesa.

Barros, coruñés, creció en la cantera del Real Madrid y debutó en la ACB en el extinto Collado Villalba, pero sus mejores años, del 90 a 95, ya digo que fueron en Valencia. Después estuvo un año en el Caja San Fernando (95-96) y otro en Granada (96-97) antes de verle el lado positivo a la ley Bosman y pegarse seis años en Portugal, del 97 al 2003, donde se jubiló con 36 años. 306 partidos en ACB: no está nada mal, con 7,5 puntos y 2,8 rebotes en 19 minutos. Tenía muy asimilado el papel de 'sexto hombre'.

Apostando.
Volví a contactar hace poco con él, y sigue vinculado al juego, aunque de otra manera. Que nos lo cuente él. "De siempre me han atraído todo tipo de juegos… ajedrez, mus, backgamon… y también juegos de casino. Después de comprobar que la ruleta y el blackjack eran invencibles, descubrí el póker online, en donde te enfrentas a otros jugadores y no a la banca. Para ganar dinero en el póker no necesitas ser de los mejores del mundo, te vale con ser de los mejores de tu mesa. Durante los primeros años después de retirarme, fue mi principal fuente de ingresos. Durante esa época fundé una empresa de publicidad especializada en juego con un antinguo compañero de equipo portugués, y en estos momentos ya solo juego por diversión porque me va mejor con la empresa que en las mesas. Nuestra especialidad es poker y apuestas… siempre desde un punto de vista lúdico, didáctico y divertido. Nuestros portales más representativos en España son www.poker10.com y www.apuesta10.com, pero también actuamos en Portugal, Brasil y Latinoamérica. Recientemente hemos hecho una alianza con Prisa para www.as.com por la que les creamos y operamos sus canales de poker y apuestas: www.elpokerdeas.com y www.lasapuestasdeas.com".

En www.poker10.com de hecho hay un reportaje interesantísimo sobre las cartas en el que cuenta lo siguiente: “la mujer de Lance Berwald, --con el que coincidió en Villalba--, después de desplumarnos varias veces, nos contó como jugando al póquer pudo pagarse sus estudios y el alquiler del apartamento durante esos años”. El artículo está completo aquí.

Pose clásica.
¿Y su carrera como baloncestista? "El baloncesto fue mi pasión y mi profesión durante muchos años. Ahora lo disfruto desde el sofá cuando tengo tiempo, pero es menos de lo que quisiera.
De todos los equipos, entrenadores y ciudades guardo buenos recuerdos, aunque es cierto que también hubo algunos momentos difíciles, pero son de los que más se aprende. Por destacar algunos de los buenos a nivel colectivo… el ascenso a la ACB con el Bancobao Villalba, subcampeón Liga con el Caja San Fernando y campeón de Liga y Copa con el Estrelas en Portugal. Pero más allá de victorias o momentos felices, el baloncesto fue muy importante en mi formación como persona y profesional fuera de las canchas. Gracias a él, conocí a mi mujer, conocí a mi socio, conocí a alguno de mis mejores amigos… y todas las experiencias y enseñanzas acumuladas las puedo poner en práctica ahora dirigiendo la empresa".

No es ningún farol, no.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Tito Díaz: Base (y "actor") curtido en Galicia


Cromo en la temporada
1986-87.
Esta semana me ha llamado Toño Bermúdez, de la Ser de Santiago de Compostela (le estoy muy agradecido), para hablar de esta página. Me preguntó por el basket gallego en plan 'retro' y le comenté la cantidad de productos propios que dio en los 80 y 90. Uno de ellos es Tito Díaz.

Díaz era base. Me dice mi 'espía' en la zona que era inteligente, con buena visión de juego, aunque le fallaba algo la condición física (1,78). Jugó en el equipo de su ciudad, Lugo, durante prácticamente toda su carrera, con un par de años de excepción, uno en Vigo y otro en La Coruña. Eso le permite ser todo un histórico del Breogán, con el que acumuló cinco temporadas en ACB con 135 partidos en total (4,1 puntos en 16 minutos).

"Mis recuerdos como jugador profesional son muy buenos, llegar hasta la ACB con el equipo de tu ciudad tras dos ascensos, conseguir un sexto y un séptimo puesto en las dos primeras temporadas en la liga, el pabellón lleno una hora antes de empezar el partido, jugar en Europa... Un sueño para cualquier jugador de Lugo. Fueron,sin duda,unos años muy bonitos", cuenta.

Ejerciendo de entrenador.
Después de retirarse pasó, como tantos otros, a los banquillos, aunque ahora está sin equipo. Dirigió al propio Breogán en LEB, aunque solo media temporada ("estaba todavía un poco verde"). También pasó por Vigo, Santiago y Vilagarcía de Arosa antes de pasar al baloncesto femenino. Al Cortegada de esta última localidad --que es donde vive, su mujer es de allí-- lo llevó incluso a la máxima categoría.

Aparte de ello, tiene un pub en Ribadeo desde hace 21 años con un socio. Tiene cuatro hijos. "Es una vida alrededor del baloncesto y de la familia, pues", resume.

La anécdota de su carrera la pone su participación en la película La vieja música, junto a otro histórico del 'Breo', el norteamericano Jimmy Wright. La han pasado varias veces por la tele, pero no la he conseguido ver. Alrededor del baloncesto, dicen que está bastante bien. Piti Hurtado recoge algunas imagénes en su videoblog y a Tito, ese viejo guerrero del basket gallego, se le puede ver.