jueves, 30 de agosto de 2012

César Portillo: Perseguido por Hugo Chávez

Cáceres, 92-93 (Don Basket)

Mis 'fans' (es coña, eh) de Cáceres lo saben. Empecé en esto de los blogs hace unos 5 años con Bujacocesto, un sitio donde alterno las historias del pasado del baloncesto de mi ciudad con cuestiones del presente del equipo que milita en LEB Oro. La sección nostálgica fue parte de la inspiración de RetroACB. Había que ampliar horizontes. Pero en Bujacocesto  conté y cuento alguna cosa que merece la pena traerla aquí por si no la habíais leído, actualizando si es posible. Al hilo, voy a preguntar esto: ¿cuántos ex jugadores de la ACB han estado en busca y captura por un régimen como el de Hugo Chávez? Al menos uno. Lean, lean.

Me voy a autoplagiar, ya lo he advertido.  Os resumiré un poco la historia. César Portillo fue un pívot venezolano fichado por el Cáceres CB en la temporada del debut en la ACB (92-93) y que apenas duró, siendo sustituido por el gran Kenny Green.

Portillo venía del baloncesto universitario americano y me parece que fue una apuesta con vistas a su nacionalización o vete tú a saber. Tenía buen físico (2,06) y no mala mano desde 4-5 metros, pero el equipo necesitaba otra cosa. Así es que fue, tras un pequeño paréntesis en el que fue suplido por lesión por Richard Coffey, Portillo salió del equipo, aunque siguió entrenando y en la ciudad. Me pareció un tío simpático y recuerdo una expresión con la que se refirió a la afición en una entrevista que le hice: la “fanaticada”. Promedió, básicamente, 9 puntos y 5 rebotes en 11 partidos.
Superando a Antón Soler en un entrenamiento (El Periódico Extremadura).

Volvió a su país y, como esto del Internet no se había inventado, no se volvió a saber gran cosa más de él, aunque tengo un borroso recuerdo unos años después de haber leído que estaba a punto de fichar por el Breogán. Por lo que dice la Wikipedia, apenas salió para jugar un año en Brasil.

Hace tiempo, 'googleando' en el 2005, me lo encontré metido en política en Venezuela, ejerciendo de máximo responsable del deporte en un importante estado, Anzoátegui, como colaborador directo de uno de los grandes acólitos de Chávez, el gobernador Tarek William Saab. En este enlace aparece en la presentación de un acto oficial relacionado con la Copa América de fútbol.


Ahí le tenéis, a la izquierda, en el 2005.


En esta foto se le puede ver no demasiado cambiado respecto a sus tiempos de basquetbolista, con ese corpachón que le caracterizaba. Parecía que la cosa le iba bien, que había abrazado las tesis "chavistas" de la revolución y que eso le había reportado un buen cargo desde el que seguir muy vinculado al deporte, haciendo cosas por su país.

Lo aparqué mentalmente hasta que un par de años después volví a buscar cosas de él. Y lo que apareció fue esto: Portillo había sido acusado de meter la mano en la caja, había sido destituido y se iban a emprender acciones legales contra él. Su caída en desgracia parecía no tener límites, porque la corrupción es algo que se paga cara en este tipo de países, tan cariñosos cuando estás con el poder y tan crueles cuando lo creen que los traicionas. Así es que...

Así es que 'me rayé'. Estuve un tiempo mandando mails a periódicos venezolanos como un loco, pero allí parece que da miedo hablar de ciertas cosas, sobre todo de los tipos de los que un régimen puede avergonzarse. Solamente me respondió un periodista que me contó que efectivamente la historia era cierta, que había sido sorprendido desviando fondos a sus cuentas personales. Vete tú a saber. No es Venezuela el sitio donde me gustaría ser juzgado.

A Portillo tampoco le gustaba ser juzgado en Venezuela, porque en un mail posterior, el periodista me contaba que había huido de la Justicia y que se encontraba en paradero desconocido a la espera de juicio. Nadie sabía dónde estaba.

Hasta aquí lo que conté en Bujacocesto en febrero del 2011. Ahora, Internet me vuelve a ofrecer novedades. En febrero del 2012 se publicó una entrevista con él en un blog de deportes venezolano en el que no se menciona nada del asunto, por lo que me cabe la fundada esperanza de que el tema se haya solucionado.

Una última curiosidad: hay un chico llamado Kevin Portillo que es hijo suyo y que destaca en la División II de la NCAA. César y su mujer se separaron siendo él niño, pero se mantienen en contacto. En el artículo que he encontrado se dice que Kevin va a ver a su padre a Venezuela algunas veces. Otro buen síntoma.

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