jueves, 13 de septiembre de 2012

'Joe' Alonso: El inexplicable caso del tahúr

Un crío con Las Rozas (92-93).

¿Cómo es posible que uno de los mejores jugadores ofensivos españoles de los últimos 15 años solamente haya jugado una temporada en la ACB, un total de 28 partidos? Es lo que me pregunto, yo y otros muchos, sobre José María 'Joe' Alonso.

Alonso se retiró a los 38 en el 2011 después de una carrera en la que fue importantísimo en categorías federativas y poco relevante durante su único año entre los mejores, la campaña 96-97 con el Fuenlabrada. Quien le haya visto jugar recordará lo grandísimo que veía el aro, el arrollador juego de ataque que ejecutaba, lo listo que era... Inolvidable esa jugada en la que se hacía el despistado, bajaba el balón a la altura de las rodillas y súbitamente lo levantaba para enchufarlo ante la mirada atónita del defensor. Lo hizo cientos de veces y nadie supo pararlo.

'Joe' es de Linares (Jaén), pero surgió de las categorías inferiores de Las Rozas. En 1993 llegó al Fuenlabrada, con el que estuvo tres años en la transformación de Primera a EBA como segunda categoría, y fue en la localidad madrileña donde tuvo su única oportunidad en ACB. Lo curioso es que no lo hizo mal (21 minutos de promedio y 4,5 puntos por partido), aunque en un perfil distinto que el que caracterizó la segunda parte de su carrera. Sobre todo jugó de base, y no de escolta, que era como hacía dañito.

Volvió a Andalucía, al Cajasur de Córdoba, donde se permaneció cuatro temporadas cuando allí había un buen proyecto LEB bajo la dirección de Rafa Sanz. Su poder ofensivo empezó a crecer exponencialmente, con una última temporada, la 2000-01, en la que rozó los 20 puntos por partido. "Uno de los años tuve una oferta del Forum, en la ACB, pero el club no me dejó salir", recuerda.

En su único año ACB, 96-97.
Sin embargo, la máxima categoría no le ha obsesionado nunca. "Otro año me llamó el Cantabria, pero pagaban prácticamente lo mismo o menos que en LEB y a mí lo que me gusta es jugar, no ser cuarto alero. No lo hubiese aguantado. Cuando estuve en Fuenlabrada en ACB viví lo que nunca me había pasado ni me volvió a pasar: los últimos partidos no salí ni un minuto estando bien físicamente. Y aún me acuerdo de ello", añade.

Y es que de él hablan sus entrenadores que es un obseso de la victoria y de ser protagonista en ella. "Es un tahúr. Te quiere ganar a todo, sea como sea", le define Martín Fariñas, que le dirigió en Fuenlabrada año y medio. "Es competitivo al máximo. No sólo en baloncesto. Juega bien a todos los deportes", relata Javier Juárez, el técnico que le apadrinó en sus últimas campañas en Illescas y Alcázar.

Regresó a Madrid en el 2001, de cuya zona de influencia no se movería excepto unos meses en el Algeciras. Complutense, Pozuelo, Illescas, Guadalajara, Alcázar... Con la salvedad del último año, no bajó nunca de los diez puntos por partido. Observad sus números en la ficha de feb.es si tenéis un rato. Incluso en la temporada de su retirada acaba con un 54% en triples.

¿Entonces? ¿Por qué? Hay quien señala al aspecto físico. "Sí, es posible que no fuese un gran atleta, pero eso me ha servido para desarrollar otras cualidades y poder alargar mi carrera. Cuando dependes del físico, es lo primero que te falla y por eso te tienes que retirar antes. Yo no sigo jugando porque no me deja mi mujer", dice entre sonrisas.

Al respecto, Juárez narra una gran anécdota sobre él cuando estaban en Illescas. En un entrenamiento, 'Joe' se quitó la camiseta y a Dexter Lyons, el típico americano fibroso y hercúleo, se le escapó una sonrisa. La respuesta tuvo su miga.

--Mira, Dexter. Si yo tuviera tu cuerpo, estaría en la NBA. Y si tú tuvieses el mío, estarías en una oficina.

Sus compañeros reaccionaron con una mezcla de risas y estupefacción.

En su última etapa como jugador, en Alcázar, en el 2011(Foto: Depoalcazar)
De cerebro tampoco tiene pinta de andar mal nuestro personaje. Estudió Fisioterapia, tiene un master en Osteopatía y está terminando un grado de Educación Primaria. Está trabajando como 'fisio' y al mismo tiempo hace prácticas en la enseñanza. También saca tiempo para entrenar a chavales y no descarta aspirar a un banquillo profesional. "Como se ve, no me aburro", concluye. Ni nadie se aburrió viéndote jugar, 'Joe'.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Tanoka Beard: El 'pirata' se pasa al hip hop

No soy muy de poner vídeos aquí. En realidad, tampoco hay muchos vídeos en Youtube del tipo de jugadores de los que suelo hablar. Y, bueno, el que quiera indagar más, que lo haga, hay páginas buenas donde descargar partidos. Solamente doy cuatro pinceladas sobre el personaje de turno. Pero tenéis que ver esto. Dadle al play. Es un 'must'.


Sí, es él. Tanoka Beard en una televisión (creo que de Estonia, o quizás Finlandia), rodeado de pavas, marcándose un hip hop. O un rap. No sé. Por lo visto hay diferencia entre ambas cosas, pero no acabo de detectarla. Disculpad mi ignorancia. Es el nuevo destino profesional de un hombre que fue una grandísima estrella de la ACB durante la segunda mitad de los 90, unos años que en los que, aparte de su poderoso juego, se hizo famoso también por jugar con un pañuelo en la cabeza, a lo 'pirata'.

Con Turner, con la Copa del 97, portada
de Gigantes del Basket.

Beard, aparte de cuidar de la carrera de su hijo Will, ha optado por este camino, el de la música. De momento, no encuentro muchas referencias suyas en el mundillo. No sé si es un capricho o va en serio. Su último equipo conocido fue el Tartu Rock de Estonia, en la 2008-09, ya acercándose a los 40.

Su historia es poco tradicional. Para empezar, nació en 1971 en un estado muy poco 'negro', el de Utah, y se hartó de batir récords en la Boise University, en Idaho. Pero nunca llegaría a jugar un solo minuto en la NBA. Todo un sacrilegio, ¿verdad?

Eso sí, en Europa le fue bastante bien. Y eso que tuvo un florecer bastante tardío entre nosotros. Tras un año en Roma (14,6 puntos y 9,1 rebotes), jugó un puñado de partidos (8) en el Breogán de Lugo en 1994, pero no llamó especialmente la atención (todavía no usaba el pañuelo, aclaro). Sus 14,3 puntos y 11,1 rebotes no le sirvieron para seguir en la ACB, donde sí regresó con fuerza tras pasar por Turquía (Ulker) y Francia (Besançon).

Tanoka --que por lo visto significa algo así como 'guerrero valiente' en un dialecto indio-- fue un gran hallazgo de Alfred Julbe para su Joventut en 1996. Estrenó un llamativo pañuelo verdinegro y fue el bastión interior para que el histórico club saliese de unos años de atonía llevándose la Copa del Rey del 97 en León. Andre Turner y Andy Toolson fueron sus principales socios.

En el Real Madrid, un MVP amargo.
Su tremenda aportación estadística (18,9 puntos y 10,2 rebotes en 72 partidos en la Penya en dos años) le permitieron subir un ansiado escalón: el Real Madrid. Pero aquella en temporada 98-99 los blancos seguían con sus problemas de identidad y fueron eliminados en semifinales por el Caja San Fernando con aquel triple en la Ciudad Deportiva de Nacho Romero. Tampoco llegaron lejos ni en Euroliga ni en Copa del Rey.

Beard no renovó, pese a firmar números casi calcados a los del Joventut  (17,9 y 9,6) y hasta ser nombrado el MVP de la temporada gracias a ellos (entonces se escogía al que mejor valoración tenía). Se le empezó a acusar de ser un jugador demasiado individualista y que precisamente cuidaba más de estar contento con su línea en la planilla del final que del resultado del equipo. También empezó a ser señalado como mal defensor. Ese estigma le persiguió la siguiente campaña en el Pamesa Valencia, donde le ocurrió prácticamente lo mismo (16,1 y 10,4 y una decepcionante sexta posición). Como un reloj.

Un par de años después, en la 2001-02, regresó al Joventut, ya en otras condiciones económicas, y repitió MVP mejor que nunca en sus dígitos (19,2 y 11,0). Pero pese a ello, el equipo no hizo el 'playoff', terminando noveno. La leyenda negativa crecía y él no volvería a pisar ningún equipo español.

Parece que las lesiones le respetaron y pudo alargar bastante su carrera incluso a un nivel Euroliga. Fue muy apreciado en el Zalguiris (2003-07). A esas alturas volvía a no llevar pañuelo. Y al final se dejó ver por ese tipo de ligas, como la puertorriqueña, que huelen a dinero fácil y algo desesperado.

Quizás con esta foto suban las visitas femeninas. 
En Lituania tiene pinta de que dejó buenos amigos. Lo digo porque me despido con otro vídeo musical junto con unos raperos locales, Linas Adomaitis y Simona, en el que ejerce de estrella invitada. ¿Os atrevéis, o fue bastante con el primero?






martes, 11 de septiembre de 2012

Santi Aldama: Esperanza olímpica de 2,13



Sonriente con el CAI Zaragoza.
El de Santi Aldama fue el típico caso en el que unas expectativas desmesuradas no se pueden cumplir. El motivo es que, a finales de los 80 y principios de los 90, el basket español buscaba desesperadamente su nuevo Fernando Romay. Lo acabaría encontrando --y mejorando-- en Roberto Dueñas, pero antes hubo más de un candidato que se quedó en el camino.

Santi, nacido en Quel (La Rioja), acabaría midiendo 2,13, lo mismo que Romay. Según cuenta, hasta los 13 años no tuvo ningún contacto con el baloncesto. "Jugué en mi pueblo en la categoría juvenil de la mano de José Luis Rodríguez, un profesor de la EGB que no se conformaba con dar clases en la escuela de Quel, sino que se involucró con los jóvenes del pueblo, especialmente con el baloncesto... deporte que amaba y sigue amando", recuerda.

Esa aventura de los 13 años duraría muy poco. Se rompió un dedo en uno de los partidos y no volvió a pisar una cancha de baloncesto hasta aproximadamente tres años después en el CAI Zaragoza. "Fui a la 'Operación Altura' y cuando hicieron un estudio sobre la previsión de crecimiento que iba a tener, dijo que podía alcanzar 2,14. A partir de este momento, comenzó una maratón de trabajo en la que un buen número de entrenadores del club se involucraron para trabajar conmigo. Les estoy muy agradecido a cada uno de ellos. El primer año (era juvenil de último año) no jugué partidos oficiales. Todo fue preparación física, técnica individual, trabajo táctico y una dieta para intentar coger algunos kilitos que me hacían mucha falta. En mi segundo año comencé a jugar con el equipo junior y con el equipo llamado “Técnicos”, que me sirvió para acumular minutos de juego y para endurecer el espíritu", añade.
Marcado por Stojko Vrankovic en uno de
sus 10 partidos internacionales.

En el tercero ya logró compaginar el junior con el equipo de ACB, con el que logró debutar en la temporada 87-88 con apenas 20 años. Era la gran esperanza del club, que por entonces se convertía en alternativa de poder para los dos 'grandes' y el Joventut. Añadir un pívot español de tal envergadura a un elenco de nacionales y extranjeros cada vez más fuerte era tentador.

Sin embargo, había un halo de precipitación en todo. "Viendo estos hechos con la perspectiva de los años, no deja de ser curioso que en tan solo tres años pasara de no saber botar el balón a jugar en la ACB", asume el propio Santi.

Con una fructífera cesión al Huesca de por medio, totalizó seis temporadas en el CAI, a medio camino entre el puesto de tercer pívot y el de cuarto. El 'highlight' (paradójico) de su carrera fue ser seleccionado para los Juegos Olímpicos de Barcelona. Romay estaba lesionado y Antonio Díaz Miguel pensó en él como intimidador, pero no fue una competición grata de recordar con el 'Angolazo' como momento traumático. Aldama jugó muy poquito, con 1,8 puntos y 1,3 rebotes de promedio. No regresó al equipo nacional.

De todos modos, su envergadura le sirvió para jugar 227 partidos en la máxima categoría, una cifra bastante alta. Promedió 3,6 puntos, 2,5 rebotes y 0,9 tapones en 14 minutos. Y puede presumir de haber ganado la Copa del Rey de la 89-90 en aquel CAI de Mark Davis, Belostenny, los Arcega, Zapata...

En la fila de arriba, entre Belostenny y Mark Davis, recibido por el Rey tras ganar la Copa del 90.
Hoy en día vive en la isla de Gran Canaria, su último equipo ACB en la 96-97, aunque apuraría unos años más de baloncesto en Zaragoza con el Helios (en Segunda y EBA) y apuraría tres añitos en LEB con Drac Inca (2000-01) y Ourense (2001-02 y 2002-03). Actualmente es entrenador del Juventud Telde y trabaja como director de proyectos en la empresa formacioncorporativa.com

Con uno de los equipos de niños a los que entrena.
"Puedo decir que el baloncesto cambió mi vida radicalmente. Todo lo vivido en los 18 años dedicados a este deporte me han servido para conocer  gran parte del mundo, vivir grandes momentos y conocer a personas formidables. El hecho de vivir hoy en Gran Canaria y tener la familia que tengo se lo debo al baloncesto y solo con eso ya ha merecido la pena", concluye.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Shelton Jones: El matador al que Jesús Gil nunca pagó


Machacando con dos balones en el concurso de mates de la ACB de 1990, en Zaragoza (Gigantes).
Ahora que vuelve a estar bien visto lo de ser del Atlético de Madrid, recordemos aquí cómo el club rojiblanco llegó a disputar la Liga ACB. Fue solamente una temporada, la 90-91, con sede en Villalba tras hacerse Jesús Gil con el control de la entidad que antes había tenido otras denominaciones como, por ejemplo, BBV. Al cabo de un año se cansó del 'juguete', supongo que porque no le vio rentabilidad, y se deshizo de él. Hoy os traigo a uno de los grandes personajes de aquel Atlético que vestía exactamente igual que el equipo de fútbol: Shelton Jones.

Cuentan quienes la vivieron  que aquella fue una campaña caótica que, sin embargo, terminó bastante bien, con una octava posición final del conjunto de la pequeña localidad de la sierra madrileña y la clasificación para la Copa Korac. Tras mantener al bloque nacional, la gran apuesta de Gil, con Clifford Luyk en el banquillo, fue la pareja de americanos: la estrella universitaria --y de irregular paso en la NBA-- Walter Berry y Shelton Jones, que también traía un buen cuartel. De Berry hablaremos otro día, pero si queréis podéis revisitar esto que escribí para ACB.com: el día que le clavó 52 puntos al Real Madrid.

Jones, desde luego, no era tan brillante, pero sí tremendamente espectacular y un muy buen jugador para Europa. Solamente jugó una temporada en la NBA, la 88-89, pero le dio tiempo para pasar por tres equipos (Spurs --que eligieron el número 27, segunda ronda entonces--, Sixers y Warriors) y disputar el concurso de mates. Pegaba unos brincos tremendos.
Como Sixer en su fugaz paso NBA.

Tras un año en Francia, en el Levallois, llegó al Atlético de Gil y empezó a lo bestia (41 puntos y 14 rebotes en su debut ante el Pamesa) ya que Berry no estaba por problemas físicos y él acaparaba sus balones. Semanas después, con una enorme exhibición y en pugna con David Benoit, ganó el concurso de mates de la ACB, disputado en Zaragoza. Sin embargo, algunos malos resultados conllevaron primero la destitución de Luyk como cabeza de turco y después el 'corte' de Jones, sustituido por un jugador más interior como era Howard Wright. Todo muy sello del presidente del Atlético, que le acusó de "irse de copas habitualmente". Promediar 18 puntos y 8 rebotes no le sirvió de nada.

22 años después mirar atrás es diferente. "¿Está muerto? Lo primero es que lo siento por la familia de Jesús Gil. Realmente le recuerdo como un loco de los negocios con un buen sentido del humor", cuenta desde Amityville, en el estado de Nueva York. "La ciudad de Villalba me trató como si fuera de la familia. Recuerdo a la gente animando al equipo cuando iban las cosas bien y cuando iban mal. No les olvidaré. El Atlético fue mi primer trabajo real en Europa. Tener a Walter al lado mío me ayudó mucho. Mi mejor recuerdo es el inicio de temporada, cuando él estaba lesionado y yo jugué en su papel los 3 o 4 primeros partidos. Recuerdo promediar sobre 30 puntos y 10 rebotes. Esta experiencia me enseñó que yo podía tener éxito como extranjero principal en cualquier equipo de Europa. Eso me llenó de confianza, aunque no terminé la temporada y Jesús nunca me pagó todo lo que quedaba de mi salario. Todavía pongo en lo más alto a Villalba entre mis experiencias europeas. Gracias a los seguidores y a tener a mi compañero Walt conmigo", añade.

En la actualidad.
Entre sus muchas experiencias internacionales posteriores hasta que se retiró en el 2004 (Italia, Francia, Israel, México...) tuvo otro breve paso por España. En la 97-98 fue fichado por el Xacobeo Ourense únicamente para jugar el playoff de permanencia frente al Cáceres. Lo perdieron y su actuación fue realmente pobre, con 38 puntos y 9 rebotes... en total en los cuatro partidos disputados. En todo este tiempo entró y salió de la CBA, donde ganó otros dos concursos de mates. Está claro que era lo suyo.

Todo eso queda lejos. Ahora mantiene la Shelton Jones Foundation, que según leo intenta mezclar el baloncesto con valores en favor de la comunidad.

Por último, os dejo el concurso de mates de la NBA en el que participó y que por cierto ganaría otro futuro ACB, Kenny 'Sky' Walker.




domingo, 9 de septiembre de 2012

Óscar del Pozo: 'Chopo', de triplista a pintor

En Zamora, en su hábitat de los últimos años, la Liga EBA.
Óscar del Pozo solamente sumó 15 partidos en dos temporadas distintas (95-96 y 98-99) con el equipo de su ciudad, Valladolid. Luego tuvo una larga carrera en equipos de categorías menores que acaba de concluir ahora. Es el momento de meterse de lleno en el mundo laboral ya que, como es lógico, el dinero que se mueve en las LEBs y sobre todo en la EBA no da para estar toda la vida viviendo de las rentas. Así es que es pintor y está intentando montar una empresa.

Con uno de sus múltiples equipos, El Ejido
 Al menos Del Pozo --un alero de 1,99 y conocido en el mundillo como 'Chopo'-- le podrá contar a sus nietos que debutó en la ACB ante el Madrid. Ya sabéis, los clásicos dos minutos del junior cuando el choque está decidido. No llegó a lanzar a canasta. Tuvo otra oportunidad en Pucela unos años después, cuando ya estaba más curtido, pero tampoco logró nada significativo (61 minutos en 14 partidos y solamente cinco puntos en total). Había que buscarse las habichuelas más abajo.

Las habichuelas llegaron sobre todo en EBA, en equipos cercanos a su casa como Palencia o Zamora. También lejos, en Ejido (Almería). Sus posibilidades en LEB no fueron muchas: un añito en Menorca y otro en Huelva. Superados los 35 'tacos', las dos últimas temporadas las ha pasado en el Fidalgo Vecino de Zamora, donde su aportación ha ido descendiendo (16 puntos de promedio en la 2010-11 y 9 en la 2011-12). Aquí podéis ver más detallada su ficha en FEB.es.

"He disfrutado del baloncesto", resume. El 'gusanillo' lo matará a partir de ahora con los veteranos de lo que los nostálgicos siempre conoceremos como 'el Forum'. Era sobre todo un triplista que en sus últimos años derivó a '4' abierto. Esperemos que tenga suerte con la brocha. Está la vida muy difícil.

sábado, 8 de septiembre de 2012

Kenny Green: La bestia sigue atrapada en Qatar

En Qatar, esperando juicio.


La historia de Kenny Green hay que empezarla por el final. Hace mucho tiempo que no se decía nada sobre él, por lo que vaya por delante esto que me contó hace unos días: uno de los mejores americanos que ha pasado por la Liga ACB sigue en Qatar, con el pasaporte confiscado porque se le reclama una deuda de 200.000 dólares.

Muchos lo recordaréis perfectamente. Fue una de las noticias más impactantes en el mundillo baloncestístico de últimos años: David González desvelaba en diciembre del 2008 en El Correo que Green, tras su retirada y mientras entrenaba a un equipo en el país del Golfo Pérsico, había pedido un crédito a un banco de allí para intentar salvar a su madre de un cáncer en Suiza. La madre murió, a él le echaron del equipo y no pudo ir afrontando los pagos, no permitiéndole salir del país hasta que no lo hiciese. Los detalles que contaba de su vida allí (malvivir en la calle sin poder trabajar, etc.) están perfectamente reflejados en la información, cuya lectura os recomiendo encarecidamente.

Hubo cierto movimiento para ayudarle y se llegó a decir que, por ejemplo, jugadores como su excompañero en el Tau Jorge Garbajosa le había mandado 3.000 euros. Manel Comas, que fue quien le trajo a España en el Cáceres en 1992 y luego también le entrenó en Vitoria, también se movilizó para intentar sacarle de la complicada situación. En mi periódico me hice eco de una carta desesperada que envió el exjugador unos meses después. En ella se daba hasta un número de Western Union para recibir aportaciones.

Imagino que lo más duro de todos estos años habrá sido ver crecer a sus hijos a través de las fotos de Facebook.

El asunto generó un crudo debate: ¿cómo puede estar en esa situación un profesional que ganó, aparentemente, mucho dinero en su carrera? ¿hay alguna obligación por parte de alguien de echarle un cable a una persona que ha tomado pésimas decisiones, aunque sea por motivos tan tremendos como la enfermedad de una madre? ¿no es lógico que tenga que devolver un dinero que ha pedido y que se lo reclamen?

Nada parece haber cambiado en estos casi cuatro años. Green sigue en Qatar y de vez en cuando, no sé cómo ni desde dónde, se asoma a su correo, al que le escribí hace unos días preguntándole por cómo le iba. "Aquí continúo, luchando por marcharme del país", responde. "He conseguido no ir a la cárcel y ahora estoy a la espera de juicio, a ver qué pasa", añade, sin extenderse más.

Mucha pinta de estar pasándolo bien no tiene, como me cuenta en un segundo correo, también bastante breve. "El día a día es duro. Hago lo que puedo para conseguir un sitio para dormir y algo para comer. Ellos no me permiten trabajar para conseguir dinero , lo que es el mayor problema que tengo, pero tengo la esperanza de que se solucione pronto. Gracias por seguir en contacto conmigo y un saludo a los aficionados de España".

Una fiera.
Kenny fue uno de los jugadores más espectaculares que hayan pasado por la ACB en estos casi 30 años desde su fundación. Tenía un físico absolutamente espectacular, todo fibra y músculo. Y un salto vertical impresionante, que le permitía colgarse del aro con enorme facilidad. Con el tiempo le fue añadiendo un tirito de 3-4 metros que le hacía imparable. Excelso reboteador y taponeador y muy competitivo. Su único problema eran los problemas en una rodilla que realmente le atormentaban.

Fue, ya lo dije antes, un descubrimiento de Manel Comas. No entró en el 'draft' ni jugó un minuto en la NBA y pasaba inadvertido en el Dijon cuando el 'Sheriff' le reclamó para sustituir a César Portillo en Cáceres. Del venezolano os hablé hace poco, por cierto, y coincide en que también tuvo problemas con la justicia. Llegó claramente fuera de forma, pero luego fue clave para la salvación del equipo formando dúo con otro ilustre Kenny, 'Sky' Walker. Muchos no olvidarán cómo jugó el quinto partido del playoff de permanencia ante el Lliria absolutamente cojeando.

Celebrando la Copa del Rey con Ramón Rivas.
Después, se hinchó a comer carne humana bajo los tableros con el CAI Zaragoza (93-94) y el Tau (94-97), donde aderezó el currículum con títulos (una antigua Recopa y una Copa del Rey) y buenos contratos. Tras un paso por Turquía, sus problemas de rodilla empezaron a ser graves en Granada, donde ejerció de temporero en el 98. Después pasó al Breogán, donde tuvo una ligera mejoría y lideró el ascenso de 1999. Su último equipo en España fue el Drac Inca (2001-02).

17,5 puntos, 9,6 rebotes y 2,4 tapones en 136 partidos ACB. Numerazos que se explican por sí mismos. Pero a él solo le importa ahora mismo un número: 200.000. Dólares, claro.

viernes, 7 de septiembre de 2012

Anderson Schutte: Brasileño, alemán... y sevillano


En su cima, con el Caja.
La sentencia Bosman en la segunda mitad de los 90 obligó a los clubs a afinar la búsqueda de jugadores comunitarios... incluso fuera de Europa. Me da la impresión que entonces eso de los pasaportes no era el dislate de los últimos años y que los casos 'raros' eran más justificados. Por ejemplo, el de Anderson Schutte , un brasileño que consiguió el suyo de Alemania porque su padre era de esa nacionalidad.

No tuvo mal ojo el Caja San Fernando en la arriesgada decisión de ficharlo: era un auténtico desconocido en Europa. Se trataba de un alero de recambio que podía jugar igual de bien de '2' como de '3' (con esa estatura tan intermedia para estos casos que es 1,96) y que, sobre todo, hacía un daño terrible cuando cogía el balón en 6,25. En total fueron cinco temporadas las que defendió los colores rojo y verde (de la 97-98 a la 2001-02), aunque la primera y la última incompletas. Tuvo problemas físicos y perdió el sitio el último año, por lo que legó al Cáceres como refuerzo, aunque se veía que no era el jugador de antes. Baste un dato para explicar su juego: en sus 127 partidos ACB lanzó 321 triples (con un digno 36%) y 225 tiros de 2. Añadir a esto 135 tiros libres también indica que forzaba pocas faltas.

Ahora, con nuevos proyectos.
¿Qué pasó? Todavía era joven, pero cayó a las LEBs (Melilla, Tarragona, Alcudia, Cantabria y Alaior) y no volvió a la élite-élite. Él mismo nos lo explica: "Salí de Sevilla con bastantes problemas de espalda, dos hernias discales y siempre fui muy reacio a operarme. Aguante todos esos años, pero nunca estuve al 100%. Creo se lo hubiese hecho podria haber rendido a mejor nivel y haber jugado muchos más años en ACB. Pero bueno, eso nunca se sabe y a pesar de todo estoy bastante contento con lo que he hecho".

Se retiró en el 2010. ¿Y ahora? ¿Qué es de su vida? "Estoy viviendo en Sevilla. Me casé, tengo dos hijos (niño y niña), estoy haciendo los cursos FEB. Solo me queda el superior, que seguramente lo haré el verano que viene. Entreno a un equipo junior de una escuela de baloncesto que se llama Baloncesto Aljarafe. Mi idea es la de montar mi propia escuela o llevar alguna escuela deportiva como coordinador y también como entrenador. Lo de entrenar a equipos senior ya se verá con el tiempo. De momento, con los niños pequeños, no queremos movernos de Sevilla".

El Cajasol le ha echado en los últimos días una mano y será entrenador ayudante del filial de Liga EBA y del junior. Suerte.


jueves, 6 de septiembre de 2012

Paco García: Del Ramiro a los remaches

En su última temporada en Estudiantes, la 97-98 (Gigantes).

El Estudiantes mima la cantera. Esto es una obviedad. Cuando hace no mucho estuve paseando por primera vez en mi vida por el Magariños y el Colegio Ramiro de Maeztu sólo se me ocurría ese tópico de "aquí se respira baloncesto". Allí creció y aprendió a meter canastas un niño de un barrio no precisamente pijo como el de Prosperidad, bastante cercano. Para que luego piensen algunos --y esto sí que es un tópico equivocado-- que al Ramiro sólo van los niños guays de Serrano. Estoy hablando de Paco García.

Como tantos otros, García tuvo la oportunidad de debutar en ACB en el equipo de sus sueños infantiles. Eso siempre le quedará ahí, por mucho que ese proyecto de base de élite no llegase a solidificar. Fueron 63 partidos en cuatro temporadas distintas como estudiantil (93-94, 95-96, 96-97 y 97-98), con algunos momentos llamativos. Pero no lo suficiente para una exigencia alta. Los siete encuentros que disputó con el Cáceres en la 98-99 fueron sus últimos en ACB. Y eso que por entonces solamente tenía 24 años.

Remando, hace poco.
Quizás le recordéis. Era un base bastante alto (1,90) y, esto es una apreciación personal, no cumplía el arquetipo de director de juego genial e imprevisible de la casa, digamos Azofra. Quizás la comparación con 'Nacho-cho' acaba arruinando a todos los que de allí salieron en los últimos 20 años, ¿verdad? Paco García era serio, ordenado, no se metía en jaleos, no miraba compulsivamente el aro. Tras salir del Estudiantes, no eligió bien al ir a Cáceres, que contaba con otros dos bases de nivel como Pepe Arcega y Juanjo Bernabé. No acabaría la campaña para marcharse al Badajoz de LEB, una competición en la que los siguientes años se ganó la vida decentemente (Murcia, Los Barrios, Complutense, La Palma).

Sin embargo, tenía 30 años y parecía claro que no volvería a jugar con los mejores. Tomó la dura decisión de retirarse. "Mi padre se jubilaba y era una buena oportunidad el poder seguir con la empresa familiar dedicada a la fijación industrial (remaches). Ahora mismo no es un buen momento para el sector pero creo que fue una decisión acertada", me escribe, orgulloso del reciente nacimiento de una "preciosa niña", según cuenta. Sigue viviendo en Prosperidad, con un ojo puesto en lo que sucede en el Estudiantes. Hay amores que nunca se olvidan.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Brad Wright: El más serio de los 'Jackson Five' dirige una liga


Histórico 1993: Howard Wood, Chandler Thompson, Brad Wright y Andre Turner. Falta Jackie Espinosa. (Don Basket).
Ocurrió en la temporada 93-94. Fue un hecho histórico y muy comentado en la Liga ACB: por primera vez, un equipo había fichado a cinco jugadores negros --permitidme saltarme eufemismos tipo 'de color'-- y podía hacerlos coincidir en la cancha. Fue el Coren Orense, que ya tenía a Andre Turner y Chandler Thompson de la anterior campaña y les unió otro norteamericano, Brad Wright, y los nacionalizados Jackie-Juan Espinosa y Howard Wood. Hoy se puede lograr con cierta normalidad, pero aquello fue impactante. Me gustaría hablar de los cinco, pero hoy voy a recuperar la figura de Wright, seguramente el más seriote (jugando) del quinteto. La prensa, siempre tan ingeniosa, no tardó en bautizarlos como los 'Jackson Five'.

Con Las Rozas.
Brad Wright ya había estado en Ourense un par años antes dentro de una carrera que, un poco al estilo de la época, incluía una participación muy sumaria en la NBA (14 partidos con los Knicks y 2 con los Nuggets), muchos minutos en la CBA y cierto protagonismo en Italia.  Tiene además el 'sello UCLA'.

Fue la solución de urgencia para Tim Shea --entrenador norteamericano del equipo-- para el desacertado fichaje de Jerry Walker, que no llegó a iniciar la temporada. Desde luego, Wright, que ya superaba la treintena por entonces, aseguraba con su corpachón --el de Wood tampoco era flojo-- el trabajo defensivo y reboteador que hacía falta para compensar la locura ofensiva de Turner, Espinosa y Thompson. Las guías le dan 2,09 de altura. No eran muchos los jugadores que entonces en España tenían esa talla.

El experimento no salió mal. Wright, un poco en la línea que también había tenido en Manresa en la 91-92, hizo 12,6 puntos y 6,4 rebotes y el equipo se asomó incluso a los 'playoffs' por el título, un territorio al que no estaba muy acostumbrado. Pero no continuó y regresó a la Primera División --donde ya había estado el año anterior, en Las Rozas--, donde ni siquiera acabó la temporada con el Llobregat. En su siguiente equipo, el Siena, también fue cortado. Era 1997.

En Los Angeles con Pau Gasol. El del medio no sé quién es.
Desde entonces parece que ha tenido una intensa vida. Ahora es el comisionado en Los Angeles de la Venice Basketball League, una competición de baloncesto callejero (aunque juegan a toda pista y 5vs5). Podéis curiosear un poco en la página de la VBL si os interesa ese mundillo.

Antes había sido entrenador en Pierce College, Ontario y Orange Coast, además de poseer una empresa de etiquetado y ejercer de comentarista televisivo.

Lo curioso es que, según veo en su Facebook (en el que hay fotos, además de con Gasol, con gente como Don King o el mitiquérrimo John Wooden), pasó las navidades del 2010... en Ourense.

martes, 4 de septiembre de 2012

Andrés Valdivieso: La moda del '3' alto nacional

Villalba, temporada 91-92.

A finales de los 80, con mucha influencia de Aíto García Reneses, todos los equipos querían tener dos cosas: su base alto, de 1,90 al menos (al estilo José Antonio Montero) y su '3' nacional también poderoso físicamente (al estilo Andrés Jiménez). Andrés Valdivieso formó parte de esa moda que llegó para quedarse y tuvo unas cuantas temporadas interesantes en la ACB.

Obviamente, al que los entrenadores querían adaptar al 'nuevo puesto' de alero era al pívot bajito con buena mano. Fue la transición de Valdivieso (que está en 2,03) desde las categorías inferiores del Real Madrid, aunque donde realmente se dio a conocer fue en el Tenerife. En la isla consiguió en 1988 el ascenso a la máxima categoría. Allí jugó dos temporadas más entre los mejores (88-89 y 89-90) con unos promedios aceptables de minutos (21,3 y 23,0, respectivamente) y puntos (8,1 y 7,1). Su traslación al puesto de '3' nunca fue completa. Siempre acababa ayudando dentro.

Con su hijo, ahora.
Su posición consolidada en la competición le permitió volver a Madrid para jugar con el Collado Villalba, donde estuvo otras dos temporadas aunque con un evidente menor protagonismo (15,4 y 12,7 minutos y 2,9 y 3,0 puntos). Siguió en el equipo tras descender y luego prolongó su estancia en la capital de España en equipos como el Dribling y Las Rozas en Segunda y EBA. Cuando parecía que no volvería a jugar a un cierto nivel, ya superados los 30 fue reclamado en la LEB en Menorca y Granada.  Su trayectoria dio un último giro en el 2004: llevaba tres años sin jugar, pero regresó para hacerlo en el Illescas en Segunda.

Está en Madrid. Cuando se retiró empezó a trabajar en una productora de programas deportivos, CDP Deportes. Ahora ha montado junto con un par de amigos una empresa de venta y alquiler de bicis, La Sonrisa Eléctrica. También organizan rutas.
Montando un nuevo negocio.