jueves, 10 de enero de 2013

Terquin Mott: Aferrado al basket al filo de los 40


TDK, temporada 98-99. Muy seriote.
Terquin Mott no quiere retirarse. En realidad, ningún jugador quiere retirarse. No se retiran, no. Les retiran la falta de ofertas, o de ofertas que merezcan la pena. Eso le pasa al 99%. Pues bien, Mott no quiere retirarse. Y eso que dentro de poco cumplirá 39 años. Pero lo suyo es jugar y ahora lo que sea para demostrar que puede seguir haciéndolo profesionalmente.

Mott me pide que difunda su mensaje: "I can still play", repite una y otra vez desde su Filadelfia natal, donde espera un nuevo destino que le permita prolongar un poco más de acción en la pista. Asegura que se conserva bien, que ha estado en las pistas hasta hace poco y hasta que ha entrenado con los Sixers. "La franquicia puede certificarle a quien lo pida que estoy en forma", cuenta. Su última experiencia profesional fue en la República Dominicana.

Dentro de su larga carrera hay tres equipos ACB, cuatro si se cuenta un Tau en el que no llegó a debutar. Es curioso que ni en Manresa ni en Alicante ni en Gijón jugase la temporada entera. "España es el mejor país en el que he jugado", cuenta. Al TDK llegó en la temporada siguiente de proclamarse campeón, la 98-99, y su fuerte carácter le ocasionó problemas con Luis Casimiro. Fue sustituido por John Williams aunque sus números estaban siendo buenos (19 puntos y 7 rebotes). "Chi Chi (sic) era un gran base que nunca fallaba cuando estaba solo", apunta.
Ahora. Más risueño, ¿no?
Tanto en Gijón (99-2000) como en Alicante (2000-01) le tocó el papel contrario, supliendo a Glen Whisby y Marlon Maxey, respectivamente, haciéndolo razonablemente bien. Pareció dar su máximo en Asturias (18 y 8) y él también atesora un gran recuerdo de ello, del entrenador "Muncho (sic) López". También habla bien de Dusko Ivanovic, aunque ese matrimonio no llegó a cuajar ("gran preparador de partidos y muy profesional. El equipo hacía exactamente lo que él decía").  "Mis partidos favoritos eran las guerras contra el Madrid y el Barcelona", concluye.

Mundo ha visto, desde luego: Filipinas, Turquía, Venezuela, China, Portugal, Chipre, Francia... También pasó brevemente por la LEB, con Cantabria, en la 2002-03.

Mott insiste: todavía puede ayudar. "En Youtube hay mucho material mío". Por ejemplo, esto:


El hijo.
No sé cómo estará ahora, pero sí sé lo que era. Y era un gran jugador. Midiendo 2,03 sacaba gracias a su tren superior a cualquiera de la zona y tenía buenos fundamentos. Desde luego, sus genes van destinados a su hijo, llamado igual y que es una promesa del baloncesto colegial en Filadelfia. Al parecer, no es un interior, sino más bien un alero con un estupendo tiro exterior. Si se espabila un poco en su formación, quizás pueda llegar a enfrentarse a su padre en una pista a nivel profesional. Seguro que algunas 'pachangas' ya han echado en el patio de casa.

miércoles, 9 de enero de 2013

José Luis Supervía: Última hora del base rockero

Con el Huesca, temporada 95-96.
Hoy no he tenido un buen día a nivel de salud. Tengo una enfermedad muy 'de ricos' y 'reyes': la gota, aunque no veo ni la pasta ni la sangre azul en mí por ningún lado. El dolor en un pie me obliga a ir a urgencias de vez en cuando (cada dos años o así, no es nada preocupante), sobre todo en fechas navideñas en las que uno quizás debería darse cuenta de que ya no tolera ciertos excesos.

Decía que no ha sido un buen día en ese sentido porque he tenido que ir al médico y estoy dopándome cual heptacampeón del Tour. Sin embargo, justo cuando estaba esperando para que me atendiesen me he llevado la alegría de que me han publicado en ACB.com el reportaje de un ex jugador llamado José Luis Supervía al que en principio contacté para sacarle aquí, pero luego pensé: coño, es demasiado buena la historia para un pequeño blog, vamos a intentar que tenga más foco. Mi amigo (lo es antes de ser una estrella, por cierto) Pablo Malo de Molina también lo juzgó igual y 'me compró' el contenido, aunque por cuestiones de espacio se ha retrasado un poco la publicación.

El reportaje de marras está aquí http://www.acb.com/redaccion.php?id=90523 y, qué queréis que os diga, es de lectura obligatoria. Os doy unos minutos para verlo si no lo habéis hecho ya.
Con el grupo.

Tic, tac, tic, tac... (me debe estar afectando la medicación, lo sé).

¿Bueno, no? Está feo que yo lo diga, lo sé. Pero el mérito no es mío, sino de la espectacular peripecia de un tipo --mañico, para más señas-- que estudia en EEUU, debuta en la ACB, se da una vuelta por las ligas irlandesa y alemana y luego, por estas vueltas que da la vida, acaba teniendo un grupo de rock duro.

Ariday, que es como se llama el grupo de José Luis, ha publicado recientemente un nuevo disco llamado "¿Qué nos queda?" Aquí tenéis un videoclip de una de sus canciones, llamada del mismo modo:



No se cortan con las guitarras, ¿verdad? Otro asunto que me gustaría añadir: Supervía ha vuelto a las pistas en la Primera aragonesa al lado de José Luis Maluenda, uno de los primeros protagonistas en este espacio allá por julio. "He perdido 15 kilos", cuenta.

Os dejo con tres fotos curiosas que no han tenido cabida en el reportaje. Ah, estoy mejor de lo mío, tranquilos. Ha ayudado ver la publicación de uno de los artículos que más he disfrutado escribiendo. 

Con el equipo de Oak Hill. Ojo con la presencia de Pete Mickeal, arriba a la derecha
justo encima de José Luis Supervía.
Plantilla del Huesca 95-96 con varios rostros conocidos: Nacho Biota, Wayne Tinkle, Salva Guardia,
Carlos Dicenta, Ruiz Lorennte, el fallecido Alphonso Ford...
Uno de los fugaces momentos de 'Súper' en ACB: ante el Barça defendiendo a Montero.

martes, 8 de enero de 2013

Pedro Pérez: Cómo disfrutar del basket en Canarias

Entrando a canasta en Primera Autonómica
ante dos ex-ACB, Wen Perdomo y Pedro Ramos.

Reconozco abiertamente que no recordaba a Pedro J. Pérez. Según la web de la ACB, solamente jugó en la liga 6 minutos distribuidos en 3 partidos de la temporada 87-88 con el Caja Canarias, aunque a esas alturas de la década los datos aún son difusos. Su amigo Pedro Solana (ese loco del basket del que ya escribí) me habló de él y me animó a escribirle para que nos contase su historia. Como suelo decir, cada uno tenemos la nuestra y ninguna es más o menos interesante que las otras. Así es que Pedro Pérez nos va a hablar en primera persona sobre su vida. Entiendo que no es un ejercicio sencillo si no se está acostumbrado a ello, pero creo que le ha quedado bastante bien. Os dejo con él.

"Empecé a jugar en el colegio Nava La Salle cuando contaba con 9 años de edad en categoría mini basket. Con 11 años fiché por el club Juventud Laguna donde permanecí dos años, en este momento con 13 años y siendo un base corpulento y rozando el 1,80 cambió mi vida deportiva, ya que tuve una visita del gran Pepe Cabrera (d.e.p.), uno de los fundadores de la ACB, y me propuso pasar al C.B. Canarias.
Con el Caja Canarias (abajo, segundo por la derecha).

En el C.B. Canarias jugué desde los 13 años hasta los 20. Con 14 años y siendo José Carlos Hernández Rizo entrenador del equipo senior, me indicaron que tenía que entrenar con el equipo ACB,. Yo en una cancha jugando con mitos como Carmelo Cabrera, Salva Díez, Germán González, Juan Méndez, Manolo de las Casas, Paco Solé e innumerables americanos como Eddie Phillips, Mike Harper, Rickie Winslow, Tom Tolbert, Peter Butko, etcétera. Simplemente alucinante.

En este período con el senior, después de jugar varios partidos de pretemporada, guardo un gran recuerdo: jugar un torneo frente al Aris de Salónica, donde defendí y me defendió el gran Panagiotis Giannakis. Daba miedo. Un gran partido que ganamos y donde jugué al menos 20 minutos.
El otro hecho destacable de este período fue mi debut en ACB frente al TDK Manresa de Chichi Creus y donde jugué 2 minutos.

Actual, con el CB Los Corales, abajo a la derecha, con el 19.
A lo largo de este sueño de siete años en el C.B. Canarias, ganamos 4 o 5 campeonatos de Canarias en categorías inferiores y fuimos a varios campeonatos de España donde nos enfrentamos a grandes jugadores: Ferrán Martínez, Jordi Soler, Mike Hansen, Tomás Jofresa, Medianero, Dani Pérez, Ruf, Morales, etcétera. Pero de quién guardo un muy grato recuerdo es de un gran tipo, gran jugador y mejor persona, Don Ignacio Azofra.

Con 21 años y mis sueños rotos, comencé a jugar en 1ª autonómica hasta los 33 años, donde logramos varios campeonatos de Canarias, entre ellos uno que fue el de ascenso a Liga EBA con el C.B. Canarias (que ahora disfruta de nuevo de la ACB), ya que el equipo descendió por problemas económicos y deportivos.

Con excompañeros del Canarias juvenil (el del polo violeta).
En la actualidad juego en un equipo campeón en 1ª Insular, el C.B. Los Corales, que cuenta con varios ex ACB como Fernando Angulo, Edgar Núñez, Carlos Mennoti, etc. Llevamos 6 años consecutivos quedando campeones y es un grupo más que de amigos, de “hermanos”.

A nivel laboral, soy profesor de Secundaria y Bachillerato de Geografía e  Historia. Además, tengo un hijo maravilloso de casi 5 años que aunque me ha salido un poco 'futbolero', espero reconducirlo y que llegue bastante más lejos que su padre".

Genial el tío, ¿no?

lunes, 7 de enero de 2013

'Scooter' Barry: El orgullo y el listón alto de ser hijo de una leyenda

El padre, Rick Barry, un mito de la NBA.
El hijo, 'Scooter',
en los escasos meses
que pasó en el Taugrés
antes de su lesión
(temporada 92-93)





Debe ser gozoso y duro al mismo tiempo ser hijo de una leyenda. El padre de Richard 'Scooter' Barry es Rick Barry, uno de los más grandes en la historia de la NBA que no necesita mucha presentación. Es curioso que sus cuatro hijos le saliesen también baloncestístas y tres de ellos --Jon, Brent y Drew--
acabasen en la NBA, aunque en papeles bastante secundarios. Nuestro 'Scooter' fue el único que no lo logró, aunque al menos sí fue campeón de la NCAA con Kansas en 1988 y tuvo una extensa carrera europea, sobre todo en Alemania.

A Barry le tuvimos por aquí en tres momentos distintos. Al principio, ocupando plaza de extranjero en el Tau en la 92-93. Resultó bastante fallido por culpa de las lesiones y acabó siendo sustituido por Giorgi Glouckov, el pívot búlgaro que fue el primer europeo de formación no norteamericana en jugar en la NBA (me apunto que tengo que escribir de él). Imagino que en la decisión hubo también algo de estratégico, ya que Barry era un 1-2 de 1,88. Su balance fue de cinco partidos y 4,8 puntos de promedio.

Lanzando a canasta con el León
(Foto: Diario de León).
Después, continuó alternando Alemania, donde pareció tener especial cartel, con otras ligas como la francesa y la italiana. Hasta que, doce años después dela experiencia en Vitoria, regresó a la ACB. Fue en la 2004-05 en Tenerife. El equipo canario buscaba refuerzos para evitar un descenso que no conseguiría eludir. 'Scooter' ya tenía el pasaporte comunitario por su matrimonio con una alemana. En este caso fueron 15 partidos y tampoco alcanzó buenos dígitos (48 puntos en total...).

Su tercer momento español fue la campaña siguiente en el León, en LEB Oro, y tampoco fue redondo. De nuevo alrededor de los 5 puntos de promedio y sin ascenso, que era el objetivo del equipo. Lo más terrible de aquel año fue la pelea interracial en la que se vio envuelto en el vestuario: él y Mike Higgins contra Lamont Barnes y Silas Mills.

Barry prefiere mirar ahora todo en positivo. "En Vitoria fue el inicio de mi carrera y estaba encantado de ser parte de un equipo con una tremenda afición e historia. Me entristeció mucho romperme la pierna antes de demostrar cómo podía jugar en la ACB. Mis mejores recuerdos son de los compañeros y amigos que me ayudaron en la lesión, como Joe Arlauckas, Rudy Keys, Ramón Rivas, Marcelo Nicola, Chicho, Pablo Laso y el resto. Era un equipo que podía competir con los mejores en Europa", me escribe.

Ahora, con su mujer y sus dos hijos.
Terminó de jugar a los 40 años y volvió a California. "Conocía a mi mujer en Alemania y tenemos una hija (9 años) y un hijo (6) que nos tienen bastante ocupados. Acabo de empezar un nuevo trabajo para una compañía de software dentro de su desarrollo de negocios y contabilidad. Es la segunda mitad de mi vida, estoy emocionando ante los nuevos desafíos", cuenta.

De fondo, siempre el gran Ricky, que llegó a visitarle en León. "Estoy orgulloso de que mi padre fuese elegido entre los 50 mejores jugadores de la NBA --en la votación que se hizo en 1996-- Era un fiero competidor y un jugador inteligente que hizo mucho más que anotar puntos. Puso el listón muy alto para mis hermanos y para mí, pero los cuatro disfrutamos con nuestras carreras profesionales, algo que nunca había pasado. Me gustaría que hubiese dado algo más de altura, pero no me arrepiento de ninguna de mis experiencias profesionales porque me han aportado mucho para lo que soy hoy", concluye.

domingo, 6 de enero de 2013

Javier Abadía: El fallecido 'Tato', ¿primer base alto español?


Defendiendo a Quim Costa con el
Cacaolat Granollers (Gigantes).
Me da la impresión de que la muerte de Javier 'Tato' Abadía pasó algo inadvertida en su momento, el 3 de mayo de 1999. Ya llevaba un tiempo retirado, pero fue un hombre que también tuvo su significación en el baloncesto español. Desde aquí le quería rendir hoy un pequeño homenaje.

Abadía estuvo en cuatro equipos fundamentalmente: Joventut, Breogán, Cacaolat Granollers y Claret Las Palmas, uno de esos jugadores a caballo entre la antigua Liga Nacional y la ACB. De hecho, no llega a contabilizar que jugase ningún partido ACB con el club de Badalona, en el que se formó. Debutó en 1977 y hasta 1983 no empieza a correr el nuevo formato. Pero sí puede haber sentido campeón: lo consiguió en 1978 como verdinegro, un momento me imagino que muy especial en su carrera al lado de Moka Slavnic, José María Margall o Luis Miguel Santillana. Antonio Serra era el etnrenador. También estaba en la también mítica Copa Korac de 1981 ante el Carrera de Venecia (con Joe Galvin, Sagi Vela y jóvenes como Jordi Villacampa y un 'tal' Manel Comas en el banquillo).

'Tato' (no confundir con el futbolista del Logroñés, claro) nació en Figueres, pero era de Llançá (Girona), donde se estrelló fatalmente con su moto, en Llançá. Tenía 40 años. Recuerdo haber estado por allí de niño (la mía, como buena familia extremeña, tiene inmigrantes en Cataluña). Muy muy cerca de Francia.

Cromo de la temporada 85-86, con el Claret.
No recuerdo haberle visto jugar, pero lo principal que llama la atención de su trayectoria es su altura y posición. 1,94 y base. ¿Estabamos ante el primer director de juego español de ese tamaño, antes que José Antonio Montero, por ejemplo? Quizás. Tras salir del Joventut, completó una carrera profesional de 72 partidos ACB en Lugo, Las Palmas y Granollers (4,9 puntos en 72 partidos en total). También anduvo en Primera B en el Obradoiro.

Un buen amigo de este blog, Ángel Heredero (sobre el que ya escribimos en su momento) coincidió con él en el Cacaolat. "Le gustaba que le llamasen 'Tato'. Era un tio fenomenal, siempre hacía equipo", recuerda. "Tenía muy buena técnica, muy buen tiro exterior. Fue uno de los primeros bases altos salidos de la Penya. Jugaba poco, tenía delante a Creus (por lo que era difícil jugar). Chus Codina solo confiaba en Joan. Hace dos años coincidi con un familiar suyo y me comentó que le siguen echando de menos", añade.

En fin. Descansa en paz, 'Tato'. Ya ves que hay gente por aquí que no te olvida.

ACTUALIZACIÓN: Os dejo con una foto que me han pasado hoy de este interesante blog en la que aparece él con el Joventut campeón. Es el de abajo a la derecha con el número 6.


sábado, 5 de enero de 2013

Willie Jones: Inolvidable en Las Palmas volando hacia el aro


Disponiéndose a  machacar (Foto: Gigantes del Basket).
Hay veces en las que te lo ponen todo muy fácil. Ayer montamos una pequeña tertulia en Twitter sobre ex jugadores e Igor Minteguia sacó a Willie Jones como posible personaje para este espacio. La verdad es que me echa un poco para atrás cuando el americano en cuestión sobre el que hablar tiene un nombre muy común, porque entonces resulta un poco complicado 'rastrear' su presente, que es uno de los grandes alicientes del asunto. Pero Google funciona muy bien. Y el periodismo 'retro' también, porque casi siempre hay alguien a quien se le ha ocurrido antes recordar una historia que ha marcado a gente.

En este caso fueron los compañeros del diario La Provincia, de Las Palmas, los que se pusieron a localizar a Jones hace un par de años. Y le hicieron una gran entrevista. Antes de extraer lo más llamativo de ella, os contaré un poco por encima que estamos ante uno de los jugadores más espectaculares de los 80 en la ACB, aunque no estuviese en el mismo escalón 'mediático' que David Russell o Wayne Robinson. Pero sí compitió con ellos en concursos de mates y, en el día a día, fue un anotador muy fiable, con muchas posibilidades. Estuvo en tres equipos distintos ACB (Claret Gran Canaria 85-86, Espanyol 86-87 y Girona 88-89, brevemente este último) y siempre cumplió en ataque, promediando 22,9 puntos y 8,9 rebotes en esos 77 partidos.

Os dejo con Willie, que por lo visto anda en su Buffalo natal.

"Tras retirarme decidí regresar a casa, donde trabajo en el Buffalo Public High School como profesor de educación física y como entrenador de baloncesto, atletismo y campo a través. Es una manera de seguir relacionado con el deporte, que además me permite trabajar con gente joven, que por medio de la actividad física tiene una oportunidad para destacar y evolucionar como persona. No me puedo quejar, hago lo que me gusta. Además, he podido formar una familia de la que me siento muy orgulloso. Estoy casado y tengo tres hijos, uno de 21 años, otro de 17, que es un destacado jugador de baloncesto, y otro de siete, que ama los deportes. Estoy bien, he encontrado mi sitio fuera del deporte profesional".

"Mi paso por el Claret fue una experiencia apasionante. Fue mi segundo equipo europeo, tras pasar por Roma. Para el club, que vivía su primera temporada en Primera División, era todo nuevo. Y todos trabajamos duro para competir contra equipos más fuertes, mejor establecidos en la competición y con más recursos. Fue difícil, pero también fue apasionante.

"No me quedaría con un momento concreto, porque son muchos los buenos recuerdos. Pero me quedo con el grupo, la familia, que formaba el club y con el cariño de la gente. (...). Mi mejor compañero era Berdi Pérez. Era el capitán y, tanto dentro como fuera de la cancha, fue mi mejor compañero". 

En la actualidad, en un campus
"El nivel en España era muy alto, algo que en su momento me sorprendió tras haber jugado en la NCAA, la NBA. Había grandes equipos, como el Real Madrid, el Barcelona o el Joventut, que jugaban siempre duro y que tenían mucho talento".

"Me gustaría volver, en cualquier momento, siempre lo he deseado y espero que suceda. Me encantaría volver, reencontrarme con los amigos que dejé y poder ver un partido del equipo y animar junto a los aficionados. Me gustaría decirle a toda la gente de la Isla que allí viví algunos de los mejores años de mi vida y que me gustaría volver. Les quiero mucho a todos".

viernes, 4 de enero de 2013

Dani Lago: De 'demente' a productor televisivo en Florida

Estudiantes, temporada 91-92.
Ya sabéis que de vez en cuando recupero para el 'gran público' historias que he sacado en el blog de ámbito cacereño que mantengo desde el 2007, Bujacocesto. En el año que acaba de concluir la más sorprendente de todas fue probablemente la de Dani Lago, un chico de la cantera del Estudiantes que atesora una marca rara: jugó tres temporadas distintas en ACB (91-92, 92-93 y 93-94), aunque solamente un partido en cada una de ellas.

La mujer de Lago es una periodista canaria que se llama Elba Navarro y contactó conmigo para agradecerme una pequeña mención que hice de él en el blog. Me contó tantas cosas y tan llamativas que eso me animó a escribir un artículo largo sobre él que podéis leer aquí. Ella también tiene su pequeño interés si nos ponemos en plan 'crónica en rosa'. Os resumo un poco, a ver qué os parece.

A Dani le conocí en su momento, en 1992.  Era un escolta-alero de bastante talento que había debutado unos meses antes con el Estudiantes ante el Villalba, acudiendo incluso a alguna convocatoria en aquella Euroliga en la que los 'dementes' acabarían entrando en la Final Four. En el Cáceres, entrenaba con el primer equipo y jugaba con el filial de Segunda hasta que Manel Comas, en plena mala racha, le convirtió en titular de un día para otro y le dio 29 minutos frente al Ourense. Logró 4 puntos, 8 rebotes (el máximo del equipo...) y 6 balones perdidos. No volvió a saltar a la pista en lo que quedaba de campaña. Supongo que fue un mensaje para los veteranos.

Justo detrás de Manel Comas, en su primera temporada en Cáceres (Foto: El Periódico Extremadura)
Continuó en el club y jugó otro partido en ACB con el Cáceres en la 93-94 (38 segunditos ante el Real Madrid). Gustaban sus condiciones, aunque se estimó que lo mejor era que su vinculación fuese de mayor nivel y se le mandó al Plasencia (Primera División), con el que entonces existía un acuerdo para poder mover jugadores durante la temporada.
En Orlando.

En verano de 1994, empezó un largo peregrinar por equipos de la Liga EBA y Primera: Alicante, Motril y Canarias. En la ficha de feb.es podéis seguirla un poco más específicamente. Según ello, jugó hasta el 2004.

Su vida posterior probablemente tiene más 'chicha'. Elba me contó que, tras dejar el balocesto, nuestro hombre se dedicó a la televisión 11 años, dirigiendo varios programas de éxito para la Televisión Autonómica de Canarias. Se conocieron siendo él su jefe y ella reportera de Canarias Directo (la versión local del España Directo).

Ahora, ambos viven en Florida. Desde su época de jugador, su sueño fue vivir en Estados Unidos. En el año 2010 se marcharon allí, a Miami, donde ha creado su propia compañía, Usacanarias, que se dedica a la representación e importación de productos y servicios de empresas españolas en el país. Dani está trabajando en un canal de deportes.

Pese a sus 40 'tacos' a sus espaldas, me cuenta Elba que Dani sigue echando unas canastas casi todos los días en un parque cercano adonde viven. Incluso ejerce de maestro para su esposa. Hace no mucho estuvieron en la inauguración del nuevo pabellón de los Orlando Magic.

Elba y Dani.
"Tengo un recuerdo muy bueno de Cáceres. fueron unos años muy importantes en mi vida deportiva aunque me hubiera gustado tener más minutos para demostrar que podía haber jugado en ACB mucho tiempo". Del partido de Orense al que os he hecho referencia antes tiene un recuerdo inolvidable: "Manel, al que por cierto vi y saludé hace dos años en Gran Canaria, me dio la oportunidad de sentir lo que era jugar al máximo nivel desde el minuto cero y lo disfruté".

Por si tenéis curiosidad por ver a Elba en acción, aquí abajo tenéis un vídeo suyo con distintas intervenciones a nivel nacional (Telecinco) y autonómico. En la empresa se encarga de las relaciones públicas, colabora con un canal de televisión como reportera de informativos y es la corresponsal de TV Canaria en Estados Unidos. Como curiosidad, me comenta que durante seis años fue copiloto de rallyes... Aquí os la dejo. Seguro que su cara os suena.




jueves, 3 de enero de 2013

Rolando Frazer: Tiro a tabla panameño en Manresa


Intentando anotar en el viejo Congost.
Rolando Frazer fue de los pocos 'no norteamericanos' que poblaron la ACB desde su creación, en 1983. Se identificó muchísimo con el TDK Manresa, donde jugó tres temporadas no consecutivas (85-86, 86-87 y 88-89). En total, 95 partidos en los que, aunque con una estatura escasa para jugar por dentro (distintas webs le dan desde 2,01 a 1,98), mostró una gran capacidad anotadora (25,3 puntos). Y eso que era un pésimo tirador de libres (51%), peor incluso que en los de dos puntos (57%). Se caracterizaba por un muy eficaz tiro a tabla al que luego volveremos.

Frazer había sido incluido en el draft del 81 por los Pacers, aunque prefirió tener una de esas carreras en las que se recauda todo el año: de septiembre a mayo jugaba en Europa y en verano, en las ligas latinoamericanas, sobre todo la puertorriqueña, aunque también la argentina, la uruguaya y la venezolana. Desde luego, evidenció unas enormes ganas de jugar: lo hizo hasta los 43. Seguramente sea el mejor jugador de la historia de su país, con el que jugó dos Mundiales (1982 y 1986).

He encontrado aquí una muy buena entrevista que extractar para que el personaje en sí pueda explayarse sobre su trayectoria, que fue siempre muy respetada en la ACB.

Luchando por la bola con Brad Branson.
"Con la universidad de Briar Cliff fui campeón tres años de distrito, fui All American tres años, creo que en mi tercer año fui mejor anotador, División 1, NCAA y todo eso; pero fue una experiencia bien buena, pero recuerda que cuando yo voy a la universidad llevaba siete años de estar jugando en la selección nacional. Así que uno adquirió una experiencia, sigue adquiriendo experiencia; allí uno aprende, allí fue donde yo aprendí a usar más las tablas, porque yo era jugador que usaba bien las tablas; golpe de tablero, y allí fue que empecé a perfeccionar ese tiro".

"Me seleccionó Indiana Pacers, fui al campus de novatos… El contrato que me ofrecían en ese entonces, no era muy bueno, como se dice, y no podía regresar a la selección nacional; entonces decido, pues, jugar en Puerto Rico, y de ahí jugar en Argentina".

"Cuando yo voy a España Obras Sanitarias no me quería dar el aval, pues tenía problemas para pagarme a mí; entonces cuando ellos deciden dejarme libre. España me contrata, y juego con el equipo TDK Manresa por tres años".

"(La ACB) era muy fuerte, esa liga es muy buena y ahora está mejor. Esta muy bien organizada, siempre ha estado bien organizada, en el aspecto de que es una liga profesional, y te tratan como profesional".

Ahora, con 54 años.
"En el Mundobasket-82, en el grupo mío estaba España y teníamos que ganarle a España para poder avanzar, y perdimos de tres puntos, pero jugamos muy bien. Yo fui el mayor anotador en ese torneo, y quedamos muy bien; solo que perdimos el juego que debimos haber ganado; el equipo se preparó bien".

"Fui asistente en Coamo dos años después que me retiré en el 2001. Entonces he ayudado y he sido asistente con equipos que han ido a Puerto Rico. No tengo casi planes de ser entrenador. Mi trabajo me quita mucho, soy representante de ventas de equipo médico en Puerto Rico, y me quita mucho. Para ser entrenador tienes que dejar lo que tienes que hacer; y no es una seguridad, porque te puede ir bien, te puede ir mal, y qué pasa después; pero si en otras facetas yo puedo ayudar, estoy dispuesto".

"¿El tablero? Es un tiro. Siempre me hacen esa pregunta cuando yo voy a dictar clínics y esas cosas. Porque cuando tú tiras contra el tablero, siempre va a quedar por ahí si fallas y, te da habilidad para que tú cojas el rebote ofensivo y lo metas de nuevo. Si tiras de hilo, la bola va a golpear y se va a ir para atrás y va a ser un lío para que tú cojas el rebote. Por eso es que uso la tabla mucho, entonces la tabla me daba la facilidad, cuando veía que no se iba a meter el tiro, pues, siempre estaba para el rebote ofensivo".

miércoles, 2 de enero de 2013

Mel Turpin: El '5' de las hamburguesas se suicidó en el 2010


Machacando el aro del Joventut (Foto: Basket 16)
Es triste la historia de Mel Turpin. En el 2010 fue encontrado muerto de un disparo en su casa en lo que las autoridades no dudaron en considerar un suicidio. Lástima. Los testimonios recogidos posteriormente no recogían que estuviese deprimido. Tenía 49 años y en la última década había estado trabajando como guardia de seguridad, lejos de la gloria que atisbó en los 80, cuando fue sexto en el considerado el mejor draft de la historia, el del 84. Zaragoza, en la temporada 88-89, fue un escalón más en su vertiginosa caída.

Guardia de seguridad, meses antes de morir.
"Turpin" y "gordo". Dos palabras irremediablemente unidas durante su carrera. El sobrepeso le acompañó irremediablemente, no dejándole sacar de forma continuada todo lo que tenía dentro. Sí se atisbó en él una tremenda calidad durante unos años universitarios en Kentucky y momentos concretos en la NBA con Cleveland y Utah. Pero era la pesadilla de los endocrinos, con esa pasión convulsa por comer hamburguesas que redondeaba el tópico. En una entrevista, el expívot del Pamesa Valencia Miguel Ángel Pou contaba esto: "En la prensa se aireó que su afición a la comida y su exceso de peso había forzado su salida de la NBA. A mí me pareció un argumento absurdo y pensé que la prensa exageraba como en otros ocasiones. El día del partido Pamesa-CAI yo estaba sólo en la puerta de mi vestuario, oí unos pasos y vi pasar por delante de mi un supergordo de 2,10 y 135 kilos con una bolsa de deporte que ponía CAI y una hamburguesa en cada mano. El individuo las iba devorando a grandes bocados. Luego en el partido le vi calentado en el otro lado del campo, era Mel Turpin".

En la NBA, con Utah Jazz.
Fue en el controvertido añito maño de Turpin. Llegó al CAI como millonaria apuesta de José Luis Rubio, que soñaba con un equipo campeón. Nacionales buenos sobraban (los Arcega, Zapata, Indio Díaz) y había que afinar con la pareja de extranjeros. El exterior fue Leon Wood, el interior un Turpin que llevaba cinco años en la NBA aportando cada vez menos. En la 85-86 llegó a hacer 13,7 puntos y 7 rebotes con Cleveland. En Utah estaban hartos de él y en una operación extraña para la época (y también lo sería ahora), se llegó a un acuerdo para intercambiar sus derechos por los de 'Piculín' Ortiz, que tenía contrato con el CAI.

Aunque con el eterno debate sobre su tonelaje sobre el tapete, sus inicios a orillas del Ebro fueron francamente esperanzadores. 31 puntos y 10 rebotes al Granada. Con esa calidad (porque el tipo tenía muy buena mano) y modelando un poco ese cuerpo (2,11, no lo olvidemos), la posibilidad de hacer de él un jugador dominante en la ACB era evidente.

El hijo, Kiel.
Sin embargo, fue descarrilando a medida que avanzaba la temporada, aportando cada vez menos. Empezó a hablarse demasiado de los, ejem, excesos de su vida nocturna, de su nula predisposición al trabajo. La culminación llegó en las semifinales por el título, en la que fue sancionado por su club a no jugar el tercer encuentro ante el Barcelona. Su relación con Rubio ya era por entonces desastrosa. 14,5 puntos y 6,8 rebotes fue su balance, diría que muy escaso para lo que se le pedía a un americano por aquella época.

Regresó a la NBA con poco éxito en la 89-90 con Washington e invita a pensar en sus problemas el hecho de que, con 30 años, ya no volviese a jugar más. 

Descanse en paz. Habrá que seguir a su hijo, Kiel Turpin, nacido precisamente en 1989. Mide más que su padre (2,13) y juega en Florida State.

martes, 1 de enero de 2013

Arturo Seara: Bigotes defensivos

¡Estoy solo!, parece decir.
No era sencillo el papel de Arturo Seara en el momento de mayor relevancia de su carrera, cuando desde 1983 a 1986 jugó en el Barcelona que pugnaba (sin conseguirlo) por quitarle la hegemonía nacional al Real Madrid. Se trataba de un base de marcado carácter defensivo que se circunscribía a darle descanso a un obviamente más brillante Nacho Solozábal. Qué complicado ser el 'backup' de una leyenda, ¿verdad?

Seara, orensano e internacional en categorías inferiores, había jugado anteriormente siete años en el Forum Valladolid (77-83) donde destacó por su capacidad de trabajo, teniendo también un poco más de libertad en ataque. Eso en el Barça fue muy complicado teniendo en cuenta que en las alas estaban Epi y Chicho Sibilio y bajo los aros los dos americanos de turno. Pocos balones te quedan en ese escenario, supongo, aunque tú seas el que los distribuye.

Tenía un físico peculiar, aunque para entonces no tanto. Ahora resulta raro ver a un jugador con bigote, pero en los 80 era habitual, incluso en su propio equipo (Manolo Flores, Luis Miguel Santillana...). Tampoco se correspondía con el prototipo de base de la época, enjuto y rápido. No. Seara era bajito (1,78), pero fuerte de piernas. Su tiro exterior era francamente mejorable y apenas lanzaba de tres. El tiempo no le deja bien por un detalle: cuando su puesto fue ocupado por Quim Costa, el Barcelona sí consiguió subir ese escalón que le faltaba, aunque tampoco creo que él tenga culpa de nada. Al menos puede presumir algo de palmarés con dos Recopas (85 y 86) y aquel engendro llamado Mundial de Clubs (85).
Imagen reciente.

Después de su experiencia como azulgrana, regresó a Pucela otro par de años, del 86 al 88, y no se bajó de la ACB del 88 al 90, en Tenerife. En total, 210 partidos en la máxima categoría (sin contar los jugados del 77 al 83 en el Forum) y 7,1 puntos en 21 minutos por choque.

Una de las curiosidades alrededor suyo es que, como ocurre en otros ámbitos como la política (ejemplo claro, Rodríguez Zapatero), es más conocido por el segundo apellido que por el primero, que es Fernández. Suele ocurrir cuando ese primero es muy común.

Actualmente vive en Valladolid, donde, al menos en el 2009, es director médico en Damaska.