lunes, 10 de septiembre de 2012

Shelton Jones: El matador al que Jesús Gil nunca pagó


Machacando con dos balones en el concurso de mates de la ACB de 1990, en Zaragoza (Gigantes).
Ahora que vuelve a estar bien visto lo de ser del Atlético de Madrid, recordemos aquí cómo el club rojiblanco llegó a disputar la Liga ACB. Fue solamente una temporada, la 90-91, con sede en Villalba tras hacerse Jesús Gil con el control de la entidad que antes había tenido otras denominaciones como, por ejemplo, BBV. Al cabo de un año se cansó del 'juguete', supongo que porque no le vio rentabilidad, y se deshizo de él. Hoy os traigo a uno de los grandes personajes de aquel Atlético que vestía exactamente igual que el equipo de fútbol: Shelton Jones.

Cuentan quienes la vivieron  que aquella fue una campaña caótica que, sin embargo, terminó bastante bien, con una octava posición final del conjunto de la pequeña localidad de la sierra madrileña y la clasificación para la Copa Korac. Tras mantener al bloque nacional, la gran apuesta de Gil, con Clifford Luyk en el banquillo, fue la pareja de americanos: la estrella universitaria --y de irregular paso en la NBA-- Walter Berry y Shelton Jones, que también traía un buen cuartel. De Berry hablaremos otro día, pero si queréis podéis revisitar esto que escribí para ACB.com: el día que le clavó 52 puntos al Real Madrid.

Jones, desde luego, no era tan brillante, pero sí tremendamente espectacular y un muy buen jugador para Europa. Solamente jugó una temporada en la NBA, la 88-89, pero le dio tiempo para pasar por tres equipos (Spurs --que eligieron el número 27, segunda ronda entonces--, Sixers y Warriors) y disputar el concurso de mates. Pegaba unos brincos tremendos.
Como Sixer en su fugaz paso NBA.

Tras un año en Francia, en el Levallois, llegó al Atlético de Gil y empezó a lo bestia (41 puntos y 14 rebotes en su debut ante el Pamesa) ya que Berry no estaba por problemas físicos y él acaparaba sus balones. Semanas después, con una enorme exhibición y en pugna con David Benoit, ganó el concurso de mates de la ACB, disputado en Zaragoza. Sin embargo, algunos malos resultados conllevaron primero la destitución de Luyk como cabeza de turco y después el 'corte' de Jones, sustituido por un jugador más interior como era Howard Wright. Todo muy sello del presidente del Atlético, que le acusó de "irse de copas habitualmente". Promediar 18 puntos y 8 rebotes no le sirvió de nada.

22 años después mirar atrás es diferente. "¿Está muerto? Lo primero es que lo siento por la familia de Jesús Gil. Realmente le recuerdo como un loco de los negocios con un buen sentido del humor", cuenta desde Amityville, en el estado de Nueva York. "La ciudad de Villalba me trató como si fuera de la familia. Recuerdo a la gente animando al equipo cuando iban las cosas bien y cuando iban mal. No les olvidaré. El Atlético fue mi primer trabajo real en Europa. Tener a Walter al lado mío me ayudó mucho. Mi mejor recuerdo es el inicio de temporada, cuando él estaba lesionado y yo jugué en su papel los 3 o 4 primeros partidos. Recuerdo promediar sobre 30 puntos y 10 rebotes. Esta experiencia me enseñó que yo podía tener éxito como extranjero principal en cualquier equipo de Europa. Eso me llenó de confianza, aunque no terminé la temporada y Jesús nunca me pagó todo lo que quedaba de mi salario. Todavía pongo en lo más alto a Villalba entre mis experiencias europeas. Gracias a los seguidores y a tener a mi compañero Walt conmigo", añade.

En la actualidad.
Entre sus muchas experiencias internacionales posteriores hasta que se retiró en el 2004 (Italia, Francia, Israel, México...) tuvo otro breve paso por España. En la 97-98 fue fichado por el Xacobeo Ourense únicamente para jugar el playoff de permanencia frente al Cáceres. Lo perdieron y su actuación fue realmente pobre, con 38 puntos y 9 rebotes... en total en los cuatro partidos disputados. En todo este tiempo entró y salió de la CBA, donde ganó otros dos concursos de mates. Está claro que era lo suyo.

Todo eso queda lejos. Ahora mantiene la Shelton Jones Foundation, que según leo intenta mezclar el baloncesto con valores en favor de la comunidad.

Por último, os dejo el concurso de mates de la NBA en el que participó y que por cierto ganaría otro futuro ACB, Kenny 'Sky' Walker.




domingo, 9 de septiembre de 2012

Óscar del Pozo: 'Chopo', de triplista a pintor

En Zamora, en su hábitat de los últimos años, la Liga EBA.
Óscar del Pozo solamente sumó 15 partidos en dos temporadas distintas (95-96 y 98-99) con el equipo de su ciudad, Valladolid. Luego tuvo una larga carrera en equipos de categorías menores que acaba de concluir ahora. Es el momento de meterse de lleno en el mundo laboral ya que, como es lógico, el dinero que se mueve en las LEBs y sobre todo en la EBA no da para estar toda la vida viviendo de las rentas. Así es que es pintor y está intentando montar una empresa.

Con uno de sus múltiples equipos, El Ejido
 Al menos Del Pozo --un alero de 1,99 y conocido en el mundillo como 'Chopo'-- le podrá contar a sus nietos que debutó en la ACB ante el Madrid. Ya sabéis, los clásicos dos minutos del junior cuando el choque está decidido. No llegó a lanzar a canasta. Tuvo otra oportunidad en Pucela unos años después, cuando ya estaba más curtido, pero tampoco logró nada significativo (61 minutos en 14 partidos y solamente cinco puntos en total). Había que buscarse las habichuelas más abajo.

Las habichuelas llegaron sobre todo en EBA, en equipos cercanos a su casa como Palencia o Zamora. También lejos, en Ejido (Almería). Sus posibilidades en LEB no fueron muchas: un añito en Menorca y otro en Huelva. Superados los 35 'tacos', las dos últimas temporadas las ha pasado en el Fidalgo Vecino de Zamora, donde su aportación ha ido descendiendo (16 puntos de promedio en la 2010-11 y 9 en la 2011-12). Aquí podéis ver más detallada su ficha en FEB.es.

"He disfrutado del baloncesto", resume. El 'gusanillo' lo matará a partir de ahora con los veteranos de lo que los nostálgicos siempre conoceremos como 'el Forum'. Era sobre todo un triplista que en sus últimos años derivó a '4' abierto. Esperemos que tenga suerte con la brocha. Está la vida muy difícil.

sábado, 8 de septiembre de 2012

Kenny Green: La bestia sigue atrapada en Qatar

En Qatar, esperando juicio.


La historia de Kenny Green hay que empezarla por el final. Hace mucho tiempo que no se decía nada sobre él, por lo que vaya por delante esto que me contó hace unos días: uno de los mejores americanos que ha pasado por la Liga ACB sigue en Qatar, con el pasaporte confiscado porque se le reclama una deuda de 200.000 dólares.

Muchos lo recordaréis perfectamente. Fue una de las noticias más impactantes en el mundillo baloncestístico de últimos años: David González desvelaba en diciembre del 2008 en El Correo que Green, tras su retirada y mientras entrenaba a un equipo en el país del Golfo Pérsico, había pedido un crédito a un banco de allí para intentar salvar a su madre de un cáncer en Suiza. La madre murió, a él le echaron del equipo y no pudo ir afrontando los pagos, no permitiéndole salir del país hasta que no lo hiciese. Los detalles que contaba de su vida allí (malvivir en la calle sin poder trabajar, etc.) están perfectamente reflejados en la información, cuya lectura os recomiendo encarecidamente.

Hubo cierto movimiento para ayudarle y se llegó a decir que, por ejemplo, jugadores como su excompañero en el Tau Jorge Garbajosa le había mandado 3.000 euros. Manel Comas, que fue quien le trajo a España en el Cáceres en 1992 y luego también le entrenó en Vitoria, también se movilizó para intentar sacarle de la complicada situación. En mi periódico me hice eco de una carta desesperada que envió el exjugador unos meses después. En ella se daba hasta un número de Western Union para recibir aportaciones.

Imagino que lo más duro de todos estos años habrá sido ver crecer a sus hijos a través de las fotos de Facebook.

El asunto generó un crudo debate: ¿cómo puede estar en esa situación un profesional que ganó, aparentemente, mucho dinero en su carrera? ¿hay alguna obligación por parte de alguien de echarle un cable a una persona que ha tomado pésimas decisiones, aunque sea por motivos tan tremendos como la enfermedad de una madre? ¿no es lógico que tenga que devolver un dinero que ha pedido y que se lo reclamen?

Nada parece haber cambiado en estos casi cuatro años. Green sigue en Qatar y de vez en cuando, no sé cómo ni desde dónde, se asoma a su correo, al que le escribí hace unos días preguntándole por cómo le iba. "Aquí continúo, luchando por marcharme del país", responde. "He conseguido no ir a la cárcel y ahora estoy a la espera de juicio, a ver qué pasa", añade, sin extenderse más.

Mucha pinta de estar pasándolo bien no tiene, como me cuenta en un segundo correo, también bastante breve. "El día a día es duro. Hago lo que puedo para conseguir un sitio para dormir y algo para comer. Ellos no me permiten trabajar para conseguir dinero , lo que es el mayor problema que tengo, pero tengo la esperanza de que se solucione pronto. Gracias por seguir en contacto conmigo y un saludo a los aficionados de España".

Una fiera.
Kenny fue uno de los jugadores más espectaculares que hayan pasado por la ACB en estos casi 30 años desde su fundación. Tenía un físico absolutamente espectacular, todo fibra y músculo. Y un salto vertical impresionante, que le permitía colgarse del aro con enorme facilidad. Con el tiempo le fue añadiendo un tirito de 3-4 metros que le hacía imparable. Excelso reboteador y taponeador y muy competitivo. Su único problema eran los problemas en una rodilla que realmente le atormentaban.

Fue, ya lo dije antes, un descubrimiento de Manel Comas. No entró en el 'draft' ni jugó un minuto en la NBA y pasaba inadvertido en el Dijon cuando el 'Sheriff' le reclamó para sustituir a César Portillo en Cáceres. Del venezolano os hablé hace poco, por cierto, y coincide en que también tuvo problemas con la justicia. Llegó claramente fuera de forma, pero luego fue clave para la salvación del equipo formando dúo con otro ilustre Kenny, 'Sky' Walker. Muchos no olvidarán cómo jugó el quinto partido del playoff de permanencia ante el Lliria absolutamente cojeando.

Celebrando la Copa del Rey con Ramón Rivas.
Después, se hinchó a comer carne humana bajo los tableros con el CAI Zaragoza (93-94) y el Tau (94-97), donde aderezó el currículum con títulos (una antigua Recopa y una Copa del Rey) y buenos contratos. Tras un paso por Turquía, sus problemas de rodilla empezaron a ser graves en Granada, donde ejerció de temporero en el 98. Después pasó al Breogán, donde tuvo una ligera mejoría y lideró el ascenso de 1999. Su último equipo en España fue el Drac Inca (2001-02).

17,5 puntos, 9,6 rebotes y 2,4 tapones en 136 partidos ACB. Numerazos que se explican por sí mismos. Pero a él solo le importa ahora mismo un número: 200.000. Dólares, claro.

viernes, 7 de septiembre de 2012

Anderson Schutte: Brasileño, alemán... y sevillano


En su cima, con el Caja.
La sentencia Bosman en la segunda mitad de los 90 obligó a los clubs a afinar la búsqueda de jugadores comunitarios... incluso fuera de Europa. Me da la impresión que entonces eso de los pasaportes no era el dislate de los últimos años y que los casos 'raros' eran más justificados. Por ejemplo, el de Anderson Schutte , un brasileño que consiguió el suyo de Alemania porque su padre era de esa nacionalidad.

No tuvo mal ojo el Caja San Fernando en la arriesgada decisión de ficharlo: era un auténtico desconocido en Europa. Se trataba de un alero de recambio que podía jugar igual de bien de '2' como de '3' (con esa estatura tan intermedia para estos casos que es 1,96) y que, sobre todo, hacía un daño terrible cuando cogía el balón en 6,25. En total fueron cinco temporadas las que defendió los colores rojo y verde (de la 97-98 a la 2001-02), aunque la primera y la última incompletas. Tuvo problemas físicos y perdió el sitio el último año, por lo que legó al Cáceres como refuerzo, aunque se veía que no era el jugador de antes. Baste un dato para explicar su juego: en sus 127 partidos ACB lanzó 321 triples (con un digno 36%) y 225 tiros de 2. Añadir a esto 135 tiros libres también indica que forzaba pocas faltas.

Ahora, con nuevos proyectos.
¿Qué pasó? Todavía era joven, pero cayó a las LEBs (Melilla, Tarragona, Alcudia, Cantabria y Alaior) y no volvió a la élite-élite. Él mismo nos lo explica: "Salí de Sevilla con bastantes problemas de espalda, dos hernias discales y siempre fui muy reacio a operarme. Aguante todos esos años, pero nunca estuve al 100%. Creo se lo hubiese hecho podria haber rendido a mejor nivel y haber jugado muchos más años en ACB. Pero bueno, eso nunca se sabe y a pesar de todo estoy bastante contento con lo que he hecho".

Se retiró en el 2010. ¿Y ahora? ¿Qué es de su vida? "Estoy viviendo en Sevilla. Me casé, tengo dos hijos (niño y niña), estoy haciendo los cursos FEB. Solo me queda el superior, que seguramente lo haré el verano que viene. Entreno a un equipo junior de una escuela de baloncesto que se llama Baloncesto Aljarafe. Mi idea es la de montar mi propia escuela o llevar alguna escuela deportiva como coordinador y también como entrenador. Lo de entrenar a equipos senior ya se verá con el tiempo. De momento, con los niños pequeños, no queremos movernos de Sevilla".

El Cajasol le ha echado en los últimos días una mano y será entrenador ayudante del filial de Liga EBA y del junior. Suerte.


jueves, 6 de septiembre de 2012

Paco García: Del Ramiro a los remaches

En su última temporada en Estudiantes, la 97-98 (Gigantes).

El Estudiantes mima la cantera. Esto es una obviedad. Cuando hace no mucho estuve paseando por primera vez en mi vida por el Magariños y el Colegio Ramiro de Maeztu sólo se me ocurría ese tópico de "aquí se respira baloncesto". Allí creció y aprendió a meter canastas un niño de un barrio no precisamente pijo como el de Prosperidad, bastante cercano. Para que luego piensen algunos --y esto sí que es un tópico equivocado-- que al Ramiro sólo van los niños guays de Serrano. Estoy hablando de Paco García.

Como tantos otros, García tuvo la oportunidad de debutar en ACB en el equipo de sus sueños infantiles. Eso siempre le quedará ahí, por mucho que ese proyecto de base de élite no llegase a solidificar. Fueron 63 partidos en cuatro temporadas distintas como estudiantil (93-94, 95-96, 96-97 y 97-98), con algunos momentos llamativos. Pero no lo suficiente para una exigencia alta. Los siete encuentros que disputó con el Cáceres en la 98-99 fueron sus últimos en ACB. Y eso que por entonces solamente tenía 24 años.

Remando, hace poco.
Quizás le recordéis. Era un base bastante alto (1,90) y, esto es una apreciación personal, no cumplía el arquetipo de director de juego genial e imprevisible de la casa, digamos Azofra. Quizás la comparación con 'Nacho-cho' acaba arruinando a todos los que de allí salieron en los últimos 20 años, ¿verdad? Paco García era serio, ordenado, no se metía en jaleos, no miraba compulsivamente el aro. Tras salir del Estudiantes, no eligió bien al ir a Cáceres, que contaba con otros dos bases de nivel como Pepe Arcega y Juanjo Bernabé. No acabaría la campaña para marcharse al Badajoz de LEB, una competición en la que los siguientes años se ganó la vida decentemente (Murcia, Los Barrios, Complutense, La Palma).

Sin embargo, tenía 30 años y parecía claro que no volvería a jugar con los mejores. Tomó la dura decisión de retirarse. "Mi padre se jubilaba y era una buena oportunidad el poder seguir con la empresa familiar dedicada a la fijación industrial (remaches). Ahora mismo no es un buen momento para el sector pero creo que fue una decisión acertada", me escribe, orgulloso del reciente nacimiento de una "preciosa niña", según cuenta. Sigue viviendo en Prosperidad, con un ojo puesto en lo que sucede en el Estudiantes. Hay amores que nunca se olvidan.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Brad Wright: El más serio de los 'Jackson Five' dirige una liga


Histórico 1993: Howard Wood, Chandler Thompson, Brad Wright y Andre Turner. Falta Jackie Espinosa. (Don Basket).
Ocurrió en la temporada 93-94. Fue un hecho histórico y muy comentado en la Liga ACB: por primera vez, un equipo había fichado a cinco jugadores negros --permitidme saltarme eufemismos tipo 'de color'-- y podía hacerlos coincidir en la cancha. Fue el Coren Orense, que ya tenía a Andre Turner y Chandler Thompson de la anterior campaña y les unió otro norteamericano, Brad Wright, y los nacionalizados Jackie-Juan Espinosa y Howard Wood. Hoy se puede lograr con cierta normalidad, pero aquello fue impactante. Me gustaría hablar de los cinco, pero hoy voy a recuperar la figura de Wright, seguramente el más seriote (jugando) del quinteto. La prensa, siempre tan ingeniosa, no tardó en bautizarlos como los 'Jackson Five'.

Con Las Rozas.
Brad Wright ya había estado en Ourense un par años antes dentro de una carrera que, un poco al estilo de la época, incluía una participación muy sumaria en la NBA (14 partidos con los Knicks y 2 con los Nuggets), muchos minutos en la CBA y cierto protagonismo en Italia.  Tiene además el 'sello UCLA'.

Fue la solución de urgencia para Tim Shea --entrenador norteamericano del equipo-- para el desacertado fichaje de Jerry Walker, que no llegó a iniciar la temporada. Desde luego, Wright, que ya superaba la treintena por entonces, aseguraba con su corpachón --el de Wood tampoco era flojo-- el trabajo defensivo y reboteador que hacía falta para compensar la locura ofensiva de Turner, Espinosa y Thompson. Las guías le dan 2,09 de altura. No eran muchos los jugadores que entonces en España tenían esa talla.

El experimento no salió mal. Wright, un poco en la línea que también había tenido en Manresa en la 91-92, hizo 12,6 puntos y 6,4 rebotes y el equipo se asomó incluso a los 'playoffs' por el título, un territorio al que no estaba muy acostumbrado. Pero no continuó y regresó a la Primera División --donde ya había estado el año anterior, en Las Rozas--, donde ni siquiera acabó la temporada con el Llobregat. En su siguiente equipo, el Siena, también fue cortado. Era 1997.

En Los Angeles con Pau Gasol. El del medio no sé quién es.
Desde entonces parece que ha tenido una intensa vida. Ahora es el comisionado en Los Angeles de la Venice Basketball League, una competición de baloncesto callejero (aunque juegan a toda pista y 5vs5). Podéis curiosear un poco en la página de la VBL si os interesa ese mundillo.

Antes había sido entrenador en Pierce College, Ontario y Orange Coast, además de poseer una empresa de etiquetado y ejercer de comentarista televisivo.

Lo curioso es que, según veo en su Facebook (en el que hay fotos, además de con Gasol, con gente como Don King o el mitiquérrimo John Wooden), pasó las navidades del 2010... en Ourense.

martes, 4 de septiembre de 2012

Andrés Valdivieso: La moda del '3' alto nacional

Villalba, temporada 91-92.

A finales de los 80, con mucha influencia de Aíto García Reneses, todos los equipos querían tener dos cosas: su base alto, de 1,90 al menos (al estilo José Antonio Montero) y su '3' nacional también poderoso físicamente (al estilo Andrés Jiménez). Andrés Valdivieso formó parte de esa moda que llegó para quedarse y tuvo unas cuantas temporadas interesantes en la ACB.

Obviamente, al que los entrenadores querían adaptar al 'nuevo puesto' de alero era al pívot bajito con buena mano. Fue la transición de Valdivieso (que está en 2,03) desde las categorías inferiores del Real Madrid, aunque donde realmente se dio a conocer fue en el Tenerife. En la isla consiguió en 1988 el ascenso a la máxima categoría. Allí jugó dos temporadas más entre los mejores (88-89 y 89-90) con unos promedios aceptables de minutos (21,3 y 23,0, respectivamente) y puntos (8,1 y 7,1). Su traslación al puesto de '3' nunca fue completa. Siempre acababa ayudando dentro.

Con su hijo, ahora.
Su posición consolidada en la competición le permitió volver a Madrid para jugar con el Collado Villalba, donde estuvo otras dos temporadas aunque con un evidente menor protagonismo (15,4 y 12,7 minutos y 2,9 y 3,0 puntos). Siguió en el equipo tras descender y luego prolongó su estancia en la capital de España en equipos como el Dribling y Las Rozas en Segunda y EBA. Cuando parecía que no volvería a jugar a un cierto nivel, ya superados los 30 fue reclamado en la LEB en Menorca y Granada.  Su trayectoria dio un último giro en el 2004: llevaba tres años sin jugar, pero regresó para hacerlo en el Illescas en Segunda.

Está en Madrid. Cuando se retiró empezó a trabajar en una productora de programas deportivos, CDP Deportes. Ahora ha montado junto con un par de amigos una empresa de venta y alquiler de bicis, La Sonrisa Eléctrica. También organizan rutas.
Montando un nuevo negocio.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Brent Scott: El durísimo discípulo de Scariolo



Emparejamiento desequilibrado con Creus en la final ACB 97-98. Pero ganó el TDK (Gigantes).

No es un jugador especialmente retro, por lo  tanto le recordaréis todos bien. Brent Scott no era un jugador de mucho talento, al menos ofensivo. Un par de movimiento de espaldas al aro y un tirito sin mucho rango. Sin embargo, es uno de los pívots más duros y sólidos que hayan pasado por la Liga ACB. El tipo que quieren todos los entrenadores en su juego interior: sin mucha necesidad de absorber balones y siempre dispuesto a darlo todo. Era un 2,07 con un tren superior enorme.

A esto se le llama no arrugarse ante Roberto Dueñas. El premio fue, esta vez sí, ganar la Liga (Gigantes).
Murcia, en la recta final.
Fue un 'jugador fetiche' de Sergio Scariolo, que primero le trajo a España en el Tau (97-98) tras años importantes en Grecia e Italia y una fugaz experiencia en la NBA (sólo 16 partidos con los Pacers en la  96-97). En Vitoria fue un pilar bajo canasta en un año malogrado por perder la final de la liga contra todo pronóstico contra el TDK Manresa. Regresó a Italia un año, pero Scariolo volvió a reclamarle en la 99-2000 para aquel Madrid que ganó la liga en el Palau en el quinto partido de la final. Estupenda forma de sacarse la espina. Scott fue clave en aquel choque, pero eso no le sirvió para continuar y volvió a hacer la gira Italia-Grecia.

En sus años crepusculares volvimos a verle por aquí: en la 2003-04, en el Murcia y en la 2004-05, cuando fue cortado en el Joventut y terminó en el CAI Zaragoza, todavía en LEB. Su peso en estos equipos fue descendiendo, inevitablemente, pero nadie podía discutir su profesionalidad. Polonia y Grecia fueron sus últimas estaciones antes de retirarse en el 2007.

Ahora. De traje da menos miedo. ¿O no?
"Tengo grandes recuerdos de España. Fue uno de los mejores países fuera de la NBA donde haya jugado. Jugar las finales con Tau y Real y ganar la ACB en el 2000 fueron 'hightlights' --mejor la expresión original, ¿no?-- en mi carrera", escribe. Lleva un tiempo enfocado hacia los banquillos, donde afirma tomar como una de sus referencias a Scariolo. "Fue fantástico jugar y aprender de Coach Sergio", destaca. "Tengo muchos amigos en España espero volver algún día a hacer una visita".

Va a iniciar su sexto año como entrenador asistente universitario. El primero fue en TCU (Texas Christian University) para dar después un salto importante a una de las 'grandes', Lousiana State (LSU), en la que en su momento jugó Shaquille O'Neal. También ha estado en Rice, la que fue su universidad como jugador, durante un año.

Muy amable el tío en su despedida: "Gracias por escribir y pensar en mí y saludos a todos mis amigos de España". Desde luego, ¡cuando el balón volaba no era tan simpático!

domingo, 2 de septiembre de 2012

Oscar Peña: La carta '4a'


La carta.
Reconozco que a Óscar Peña no terminaba de visualizarle cuando me puse a preparar el articulito sobre él. Contacté con él por Facebook y llegué a preguntarle si era él, "el que había jugado en el Mayoral Maristas". Me sonrojó cuando me respondió que ese era otro Peña y que él era otro que había salido de la cantera del Madrid y que había pasado por el Forum y el Breogán, sobre todo.

El sonrojo fue ya máximo cuando revisé la documentación sobre él y descubrí que había jugado las primeras nueve temporadas desde la creación de la ACB, cuatro en Valladolid (83-87), cuatro en Lugo   (88-92) y una, intermedia, en el Caja Canarias (87-88).  ¿Cómo podía no recordarle? Luego ya caí: le había tenido muchas veces en mis manos. En la temporada 85-86 salió una baraja de cartas con jugadores ACB y él era el 4a, elegido para representar al Forum junto a Quino Salvo y José Antonio Alonso. Había tres por cada uno de los equipos. El chico debía ser importante. Y sigo guardando la baraja, claro.

Jugando la liga autonómica de Canarias,
en la 96-97 (El Día).
Alero de 1,95, Peña es de La Palma. Al Real Madrid le llamó la atención y lo fichó para su cantera, siendo incluso internacional en selecciones inferiores. No llegó a vestirse de blanco en el primer equipo, pero sí edificó una carrera sólida a juzgar por los datos: 224 partidos ACB con promedios de 4,5 puntos y 15 minutos. "Cuando llegué al Madrid era sobre todo anotador. Luego ya me convertí en un especialista defensivo, aunque en el Breogán hacía de todo. Fueron mis mejores años", me cuenta.

En el equipo de su isla jugó hasta 1998 en Segunda y EBA mientras se iba sacando el título de entrenador nacional. Dirigió a algunos equipos de allí a nivel de categorías inferiores. Ahora su principal sustento es un conocido local de hostelería que regenta en Santa Cruz de La Palma.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Torbjörn Gehrke: El primer sueco añora el respeto español

Circunspecto. Clásica pose de entrenador.
Torbjörn Gehrke ya era treintañero cuando el Tau le dio un contrato temporal en la 97-98. Fue el único baloncestista sueco en pasar por la ACB hasta que en la 2010-11 debutó Marcus Eriksson en el Manresa. Gerhke jugó solamente cinco partidos en los que no destacó (1,8 puntos y 1,6 rebotes en 8 minutos de promedio) dentro de una batería de interiores que incluía a Anthony Bonner y Jorge Garbajosa. Su vínculo no fue renovado y ahí quedó, como una entrada más en la enciclopedia del baloncesto nacional.

Le mandé un mensaje en Facebook sin mucha fe --a los exjugadores no les gusta recordar, por lo general, los sitios donde han jugado poco--, pero me ha respondido con mucha amabilidad. Os lo voy a pegar directamente (previa torpe traducción), porque hace una serie de reflexiones muy interesantes, tanto personales como sobre el baloncesto español en general.

No debe haber muchas fotos
de él en acción con el Tau.
"El tiempo en Vitoria fue el mejor de mi carrera profesional. Me encantaba el país, la gente y la cultura. El equipo era seguramente demasiado bueno para mí, pero realmente disfruté de los compañeros y del entrenador (Sergio Scariolo) y del hecho de tener un papel propio en el equipo. Desafortunadamente solo estuve dos meses, y honestamente creo que cometí un error al irme. Era el momento cumbre de mi carrera y simplemente quería más tiempo de juego, pero el Tau era simplemente demasiado bueno para que eso pasase. Pienso que si hubiera permanecido en el equipo hasta el final, y aceptado ese papel pequeño, ahora seguiría viviendo en España. Desde que empecé a hablar el idioma con fluidez pude apreciar realmente todas las horas del día, no solamente las del entrenamiento y el partido. La cosa que más echo de menos de España, y que me gustaría que tuviésemos en Suecia, es el respeto por el juego. Esto significa que en España eres respetado por el baloncesto y está considerado un trabajo real. Eso a veces no ocurre en mi país. No hablo de dinero, sino de la actitud hacia el deporte y la importancia no solo de los resultados, sino también del respeto por lo duro que es hacer un trabajo bien.

He entrenado profesionalmente en Suecia durante diez años e incluso he sido asistente en el equipo nacional durante cinco. He tenido buenos resultados y amo mi trabajo, pero en Suecia es un trabajo, no una profesión".

Mi conclusión sobre lo que dice este hombre, que escribe desde un país mucho más civilizado que el nuestro, es que a menudo no apreciamos lo que tenemos aquí.